martes, octubre 02, 2007

Y llegó el otoño

Ha caído la primera tormenta en Sevilla y me ha golpeado en la cara la llegada del otoño. El primer aviso fueron las terrazas de verano cerradas, que me dejaron un nudo en el corazón. Y ahora estas cuatro gotas con sus respectivos rayos, que han bajado la temperatura, me despiertan en una nueva estación. A mí el otoño me entristece un poco, como ya dije en la página de unaexcusa, aunque este año intento resistirme a la melancolía que siempre me provoca. Por el contrario procuro recrearme en las hojas ocres que van poblando los árboles, el viento que choca contra mi cara y me revuelve el pelo (esto siempre me recuerda a una persona que me dijo que qué más da que me despeine, y me siento guapa...); el calor bajo una manta leyendo uno de esos libros que me tocan el alma...

El otoño es tiempo de cambios y quizás a mi vida le lleguen unos cuantos, que sólo el tiempo dirá si son buenos y malos. Lo nuevo asusta, lo viejo te retiene, las sonrisas pueden congelarse, el corazón quizás tiemble...

Probaré a que me guste el otoño, porque también tiene su magia, porque incita a la pausa, a la reflexión y también al movimiento, al cambio. Porque ya decidí ser feliz y voy a serlo.

25 comentarios:

Churru dijo...

El otoño tiene cosas buenísimas. Las castañas, las risas con los amigos tomando un café en alguna cafetería con chimenea (a lo mejor en Sevilla es difícil pero se puede cambiar por pasar un puente en una casa rural), el color naranja, sacar ese jersey que tanto te gusta... Vas a ser feliz, ya verás.

Arwen dijo...

Hijo, qué alegría que da leerte. Pos sí, las castañas me encantan, las risas las tengo seguro (cuando deje de estar atada a casa por mi pierna, que me parezco mucho, mucho al dibujo de tu blog..., tendré que empezar a mirar por la mirilla jajaja); el color naranja es mi color preferido (aunque este año me compraré un abrigo rojo); y en vez de el jersey, me compré una chaqueta superbritish que me queda ideal de la muerte... Vamos, que ya estoy sonriendo...

El Sagutxo solitario dijo...

Joe, y yo que no puedo entender cómo a alguien no le puede gustar el otoño. No sé por ahí abajo cómo será, pero por aquí por el norte, que las estaciones se diferencian más, es una pasada. El fría, las castañas, la humedad, la lluvia, el gris, mi cumpleaños xDD. Vamos, que lo tiene todo, hasta Halloween (que me encanta).

Arwen dijo...

Yo viví el otoño en el norte también (allí es más bonito, hay más árboles de hoja caduca, más sensación de nueva estación), y hay cosas de él que me gustan, pero soy muy primaveral, no puedo evitarlo. Pero ya ves que Churru me ha dado grandes ideas para que disfrute estos meses.

cruzcampero dijo...

Claro que si bonica, que mas da el tiempo que haga... el estar de mejor o peor humor es un alto porcentaje culpa nuestra, lo predispuestos que estemos... Me alegra saber que has decidido ser feliz, un besico!

Anónimo dijo...

hola� acabo de entrar en tu blog y he visto la foto.�es la entrada al sato verdad?.es que mi novio iba alli todos los dias.solo decirte que el oto�o es maravilloso si tienes con quien compartirlo.yo me he quedado sola y te aseguro que intentare ser feliz.enorabuena por el blog

Arwen dijo...

¿Quién eres? ¿Cómo has llegado hasta aquí, desde otro blog? Es increíble el mundo blog. Bienvenida, pásate siempre que quieras. Cualquier época del año debe ser bonita, sola o acompañada. A sonreir y ser feliz....

Nils dijo...

Quizás es porque mi cumpleaños en en otoño, en diciembre, pero a mí me encanta porque es el comienzo de los reencuentros, de la vida que me gusta y de los cambios... el verano, en cambio, no me gusta nada. Pero la lluvia tampoco... es que soy raro

Arwen dijo...

A principios de diciembre entiendo... No es mal mes para cumplir años, aunque siempre estás al límite, ¿no? Casi nacido en año distinto... Mis reencuentros son muy anárquicos, por eso el otoño no me los recuerda, y la lluvia me gusta tras los cristales o empapándome cuando ya no puedo más... Pero ya os digo que me va a gustar el otoño, además empieza a estar claro que a la mayoría sí que le gusta...

Nils dijo...

ya te digo, pero mola ser el peque de la clase. Por cierto, que si no encuentras Des Rails para bajartelo, dimelo y te lo paso por mail, si me dices tu mail, claro jajaja

Arwen dijo...

muchas gracias por la oferta, encontré el disco entero y estoy con el resto de la discografía, a ver qué tal. El disco ya lo escuché tres veces, lo tuyo va a ser contagioso jajaja

UnaExcusa dijo...

Mira, me has dado una idea.

Quiero una foto otoñal del Parque de María Luisa. Con sus nubes, sus hojas caídas, su creatividad. Una foto de éstas que te tienes que pensar dónde te colocas... Una foto creativa de mi otoño sevillano. Y así, además, la Suntzu y tú os vais de turismo.

Arwen dijo...

Vale, petición aceptada, lo que pasa es que ya te digo que estoy en casa sin poderme mover, como mínimo hasta el fin de semana. Si no te importa esperar, el sábado o el domingo espero poder complacerte... Eso sí, tú describes muy bien la foto y yo no las hago muy buenas, así que no respondo del resultado...

Peritoni dijo...

Vaya, me temo que aquí en Valencia lo del otoño pasa un poco desapercibido en el sentido romántico. Se deja notar por la gota fría y las lluvias torrenciales que acaban con todo, pero de hojas amarillas cubriendo los parques y tal: nada. El verano se prolonga un montón, hasta noviembre a veces, y las hojas nunca caen del todo de los árboles.
Pero bueno, hay días que salen otoñales y grises (como hoy) y se agradece, un poco de nostalgia, cuando estás en un buen momento no viene mal, ahora, recuerdo otoños de soledad, amargura y lágrimas que vaya tela!.
¡Seamos felices!

Kupe Karras dijo...

Yo nací con el otoño. Me encantan los días de lluvia tristes y brumosos, las hojas rojas y amarillas de los árboles. Incluso el gato cambia sus hábitos en otoño y no quiere irse a la calle. Se queda hecho un ovillo en medio del sofá para que nadie que venga fuera de casa se pueda sentar. Es mi estación favorita porque es la del recuerdo.

Arwen dijo...

Peritoni, nada de malos recuerdos, sólo nostalgias de esas que te enternecen el corazón. Y luego, a ser feliz!
Kupe has reflejado una estampa hogareña increíble, me he imaginado hasta una chimenea con fuego crepitando...

Ilse dijo...

Yo también nací en otoño, pero a mí cualquier estación que me haga ir con un abrigo en la mano en el metro me da por culo. Madre mía, ¿Cuánto nos queda? ¿Ocho meses de manga larga? ¡¡Qué pereza, santo díos!!

Arwen dijo...

Da pereza sí. Lo que me planteo es cómo voy a ir en bici con la bufanda, el abrigo, los guantes... Y los tacones ;P

El Sagutxo solitario dijo...

¿Guantes en Sevilla? ¿Estamos locos? O_o Jesús, menos mal que o vivís con la humedad de aquí, que es bastante peor que el frío seco, la humedad cala hasta los huesos.

Kupe Karras dijo...

Bici y tacones es una combinación letal, es tan "risqué" como irse de paseo dominical por el monte con unos tacones de aguja (haberlas, haylas, encima con chándal) Me habeis recordado lo del abrigo, me toca comprar uno, hace años que no lo hago porque es difícil para mi encontrar uno con el que me sienta favorecida, tengo redondeces por doquier.

Arwen dijo...

Sagutxo, que sí, que en Sevilla hace frío y húmedo por el río, aunque mucho menos que por el norte. Lo que pasa es que dura un mes o mes y medio, pero podemos estar a bajo cero, aunque sea a primeras horas de la mañana.
Y sí, viví el frío húmedo del norte, ya sabes que me he pasado los dos últimos años en Asturias, pero allí está todo preparado para el frío, casi todas las casas tienen calefacción central, suelo entarimado y da gustito. Aquí entras en las casas, con suelos de terrazo o mármol, con un brasero y es que te pelas...
Kupe, pues voy con tacones (no muy altos) en bici muy a menudo, total, de todas formas no llego al suelo bien... Y pedaleo con la punta, así que no me afectan, en serio. Eso sí, para ir en bici por el monte o salir de excursión, botas camperas o pisamierdas, está claro.
Ah, y yo también busco abrigo, rojo y que me favorezca, a ver si las dos tenemos suerte.

Landahlauts dijo...

A mi el otoño también causa tristeza y nostalgia. Mucha, demasiada.

Lo único que me gusta de él es el monte... con sus miles de tonos distintos. Creo que es la época más bonita para ir a pasear al campo. Más que la primavera.

Saludos.

Arwen dijo...

Me tendré que echar al monte,aunque por aquí no se me ocurre a dónde ir. Increíble, soy de aquí pero se me ocurren muchísimas más rutas por Asturias...

Ilse dijo...

Kupe tronca, pero Inglaterra es un paraíso para comprar!!!! Yo me he comprado unos pitillo, que en España no hay de mi talla, porque deben pensar un poco: "Ande vas tú con unos pitillo, GORDA DE MIERDA!!" Y yo voy donde me sale del higo, que además las piernas las tengo delgadas. Bueno, eso, que en Dorothy Perkinks en Oxford me compré unos pitillos y una falda culera para llevar con leggins. ¡¡Viva el mamarrachismo!!

Arwen dijo...

Jolín, ahora sí que tengo claro que tengo que ir a Londres...¡A comprar! En cuanto ahorre algo me voy para allá, además, con lo que me gusta a mi lo british, que estoy toa contenta por una chaqueta del Zara que me da un aire londinense a más no poder... (me ve uno de londres y se descojona seguro ja ja).