Mostrando entradas con la etiqueta nosotros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nosotros. Mostrar todas las entradas

miércoles, febrero 26, 2014

Sabor salado

Hay ocasiones en que, aún estando feliz, las lágrimas se quedan en el borde de mis ojos. Hago el esfuerzo por contenerlas, y lo logro, mientras su pesar se mantiene en el centro de mi pecho, como una señal de que aún están, de que siguen agazapadas por si la ocasión les permite escapar de mis párpados abiertos y correr libres por mi cara hasta mis labios, donde sentir su sabor salado volverá a hacerme parar y respirar profundamente, una, dos, tres veces.

Puede que sepa por qué están ahí, o que no tenga ni idea, pero ellas son testarudas y se mantienen. Desafiantes las siento mirarme desde lo más profundo de mi ser y decirme ¿ahora qué? Ahora nada. Ahora, como siempre, seguir. O quedarme quieta, con la ilusión de que las comprenderé y, entonces, se transformarán en cristalinas gotas que escurren entre mis risas.

Las lágrimas me hacen ponerme mimosa. Echaros de menos. Tener ganas de abrazos, de esconderme en vuestros brazos, en vuestros cuerpos, y dejar que vuestro olor me recuerde que el mío es otro y que sola también sé caminar y sonreír al sol o las nubes.

El viento las secará. Pero, sobre todo, las dejaré ir yo. 

jueves, enero 02, 2014

Gracias

Ayer quemé 2013. Literalmente. Cogí el calendario y hoja a hoja fui quemándolo. Quería que desapareciera en cenizas todo un año que me ha resultado horrible por diversos motivos. Pero, esta tarde, una amiga a la que quiero con locura y que me enseña muchas veces, Yolanda, me ha recordado que no sólo hay que acabar con lo malo. Hay que agradecer lo bueno. Y pedirlo. Así que, aquí va mi lista de agradecimientos. 

Gracias porque soy consciente. Y la consciencia es el primer paso para cambiar lo que me lastra y me atranca en malos pensamientos y momentos.
Gracias porque empecé 2013 riéndome y en buena compañía y ese no fue el único momento en que fui feliz.
Gracias porque tengo un sitio en el que podría vivir todo el tiempo que quiera y la posibilidad de irme cuando me dé la gana.
Gracias, porque tengo un trabajo que me permite conocer diferentes puntos de vista, aprender de quienes plantan cara a la adversidad y mantener la esperanza en la bondad del ser humano.
Gracias, porque logré que mi cuerpo aguantara mi ritmo y me hiciera sentir fuerte por una vez en mi vida.
Gracias porque Yolanda, Amaranta, Antonio, Tamara, Asun, Javi, Xenia, Olga, Jesús y Cristina siguieron a mi lado. Me dieron apoyo, cariño, amor y risas. Y abrazos, algo que necesito mucho.
Gracias porque Davy, Fran y Tony se convirtieron en mis niños, mi pilar, mis pepitos grillos, consejeros y almas gemelas.
Gracias porque mis hermanas, Judit y Mica, me mostraron que ya me ven como soy, que no me juzgan y que saben escucharme y callar, porque yo necesito los silencios.
Gracias porque llegó Charo. Y me riñó. Y también me abrazó, lloró conmigo, me dejó escucharla y guiarla y me sirvió de guía. Me enseñó mi miedo y me animó a superarlo.
Gracias porque Rafa apareció. Y me tendió la mano. Y me dejó entrar en su vida y quiso ayudarme y me permite ser yo, a pesar de ir tan en contra de su propia naturaleza muchas veces.
Gracias porque tengo unos padres que me quieren, aunque no me comprendan ni compartan mi forma de vida.
Gracias porque sigo viva. 

Ahora me queda lo que pido. Es tan complicado como sencillo: Quiero que todo el amor que ahora tengo siga en mi vida, que aprenda a aceptarlo y que sepa devolverlo.
Pido aprender a no asustarme y a saber quererme, pero sobre todo, perdonarme.
Pido conocer mis errores para no repetirlos.
Pido dejarme ser feliz y saber estar triste, porque ambas cosas son parte de la vida.

No sé cómo será 2014. Sólo sé que no estaré sola. No más de lo que yo quiera. Y que si tengo que superar nuevas pruebas, lo haré. Ya no me da miedo. 

sábado, enero 05, 2013

Yo sé que mis amigos están a mi lado. Sé que me quieren y me aprecian. Sin embargo, hay momentos en que verdaderamente soy consciente de lo pendientes que están de mí, de cómo me aprecian hasta niveles que me dejan asombrada. Porque me llegan paquetes de libros, monederos en forma de corazón, entradas de teatro, mantas polares con mensajes que me hacen reír... Y el año sin Reyes Magos se convierte en el año repleto de magos, amigos, que me sorprenden y me dicen, con estos detalles que están ahí, escuchando, cercanos, cariñosos y con verdadero amor. 
Entonces, el valor puramente material de lo que me regalan se multiplica al infinito porque no dejan de sorprenderme y sobre todo, me hacen sentirme muy muy muy muy querida. 
Y da igual si el regalo me llega u otro se adelanta. El amor está ahí y me alcanza, me llena, me empapa de felicidad. 
Yo no creo hacer nada para merecer este aprecio y amor sincero y desinteresado. Sólo soy yo. No hay más. Y por eso más me emociona lo que hacen, los detalles, las atenciones. Y no me bastan las palabras para dar las gracias.
En serio, tengo mucha suerte.
De verdad, gracias.

lunes, diciembre 31, 2012

Se termina otro año. Y, la verdad, pensaba hacer un balance más bien negativo de este 2012 que terminará en pocas horas. Pero eso fue antes de pararme un momento a reflexionar. Vale, este año bisiesto no ha sido demasiado bueno para mi familia. Vale, mi salud se ha visto algo mermada en el último trimestre (como siempre nada grave, pero sí engorroso) y, vale, la Navidad vino con una triste noticia para una amiga que me tocó de cerca.
Sin embargo, miro hacia atrás y no puedo dejar de ver 2012 como un gran año para mí. 2012 ha sido el año que me dio la oportunidad de empezar de cero y reconstruirme más fuerte y más confiada. 2012 ha sido el año en el que he conseguido sentirme bien conmigo misma y crecer mucho. Y, sobre todo, este año que termina en breve, ha sido el año en el que han llegado a mi vida personas que la han cambiado a mejor, sin olvidarme de quienes llevan unos cuantos años dándome su apoyo, su alegría y su comprensión.
Pero hoy, por ser momento de balance, quiero centrarme en esas personas que han inundado mi vida llenándola de cosas buenas.
La primera, por orden y por peso, fue Yolanda. Si bien hace unos días le dediqué una entrada con tono triste, de nuevo quiero resaltar lo importante que ha sido ella para mí este año. Y no sólo por ella misma, si no también por las personas que me ha traído.
Porque la segunda persona es Antonio. Compañero de funky, desde el primer día me dio toda su amistad, cariño y bondad. Antonio es de las personas más dulces, sinceras e increíblemente empáticas que conozco. Y siempre nos recuerda a los demás que hay que ponerse en el lugar del otro. 
Gus ya era conocido, pero en 2012 se ha convertido en mi pilar, mi hermano, mi compañero, mi confesor, consejero... Todo. Yo creo que sólo nos faltó hacernos novios, pero lo prefiero de amigo, porque así sé que estará a mi lado siempre, así de egoísta soy con él. Realmente hace un año que nos conocemos y me parece toda una vida buena.
Luego está todo el Yoly's group. A todos y cada uno de ellos les debo grandes momentos de risas, aventuras y disfrute. Pero no puedo evitar destacar a alguno. Mi Davy, mi querido Davy. Sosegado, reflexivo, atento, amigo, siempre amigo. Y Mayte, a veces burbujilla como yo, siempre positiva, aun cuando su alma a veces llore. Amaranta ha sido confesora y amiga. Compañera de gimnasio, salidas, risas y lágrimas. Su peso en oro me vale, y a veces se le olvida.
Asun me vino por el trabajo. Y me llenó con su fuerza y su alegría. No conozco a nadie más capaz de mirarle a la cara a la vida y sonreirle y decirle que es bella, aunque reconozca sus momentos feos. Asun son unos ojos que brillan, una mano que sustenta. 
Jorge, aunque haya decidido dejarlo a un lado de mi vida, en su momento me aportó seguridad. Me dio confianza en mí, me hizo sentir guapa y deseable en un momento en el que me sentía de todo, menos guapa o deseable o segura. Y me hizo reir cuando tanta lágrima casi había ahogado mi risa. Y eso no voy a quitárselo. E incluso el daño que me ha hecho me ha servido para seguir creciendo.
Entonces, gracias a Davy y su manía de hablarlo todo, llegó Pedro. Pedro me trajo la esperanza de que se puede encontrar a alguien, de repente, que te haga sentir en dos frases como si lo conocieras de toda la vida. Me devolvió mi amor por los libros y las palabras, me hizo comprender que sólo yo podía cumplir o no mis sueños. Queriendo o sin querer me dio amor, amistad, esperanza y ganas de intentarlo todo, cuando yo pensaba que no me quedaban fuerzas para nada y que había sueños incumplibles (pues no es así, a la prueba que es mi piano me remito).
Junto a él, mis libreros, Mayte, Quico; mi club de lectura y su gente, especialmente Lourdes, con ese cariño...
Fran, de mi familia funkera, se reveló como mi alma gemela en muchos aspectos. Me aporta lucidez, cariño, mimos y fuerza, porque él es fuerte, aunque ahora haya momentos en los que se haya sentido pequeñito. Pues no, es grande y encontrará a alguien grande como él, estoy segura.
Y sí, mi familia funkera está ahí con Maca, y Juanillo, y Rider y Belén, y todos, nuevas incorporaciones o quienes me vieron bailar por primera vez hace ya más de un año.
Mi curso de profesora también me trajo buena gente. Todos ellos me brindaron risas, amistad, momentos inolvidables, más ganas de crecer, de aprender con y de ellos: Cristina, Antonio, David, Dani, Juan, Auxi, Emmanuel, Victor, Inma, Maricruz.
Así que, mirando a 2012 me encuentro con quienes son mis amigos de hace años y a los que quiero con locura, y a todos esos que son ya mis amigos, y que parecen haber pertenecido a mi vida o yo a las suyas siempre, porque están. Siempre.
Por eso, venga lo que venga en 2013, yo tomaré las uvas con una sonrisa en la boca y el corazón grande, cargado de todo el amor que me brindan todas y cada una de las personas que forman parte de mi vida. Soy afortunada. 2013 sólo podrá traer más felicidad.


viernes, diciembre 28, 2012

Me cuesta aceptar cumplidos. No llevo bien el pensar que alguien me quiere, me aprecia, simplemente porque soy quien soy. Aunque yo los haga, me cuesta creer en la sinceridad de los gestos de buena voluntad desinteresados. Y sin embargo, siempre, siempre, tengo a mi alrededor personas que me demuestran continuamente que la bondad existe, que somos buenos por naturaleza.
Xosé llegó a mi vida por este blog. No recuerdo ya cómo fue que dio con En busca... Pero un día empezó a hacerme comentarios. Creó su blog, nos seguimos mutuamente y, un buen día, las palabras blogueras se transformaron en mails, comentarios de face, y largas conversaciones, siempre con un teclado por delante. 
En los creo que ya más de cinco años que nos conocemos no nos hemos visto nunca, pero hemos compartido buenos y malos momentos el uno del otro.
Y siempre me ha sorprendido. Su bondad, su dulzura, su disposición.
Xosé es un currante, trabaja por él y por un mundo mejor. Pendiente de su mujer, pendiente de sus amigos. Sin haber probado uno de sus platos sé que es un buen cocinero. Que es positivo. Que quiere sinceramente. 
Hoy he recibido un gran regalo de él. Bueno, dos. Uno es puramente material: unos libros que han llegado por correo y que aunque fueron pensados en parte como regalo retrasado por mi cumpleaños, para mí (que no tendré regalos en casa este año), han sido mis presentes navideños. El otro, el que me ha hecho llorar de felicidad, han sido sus palabras. Tanto la dedicatoria del libro que él ha traducido (La cocina de Alice B. Toklas, de Black List, desde aquí lo recomiendo); como lo que me ha escrito en su postal navideña me ha llegado al corazón. Y sí, Galicia y Andalucía están al lado. Y sí, hay quien te conoce sin haberte mirado nunca a los ojos.
Jamás creí en que internet pudiera crear verdadera amistad. Pues Xosé (y mi Anita asturiana; y mi Regi...), son la prueba. De que la gente buena está a tu lado y lejos. Pero está. Así que, gracias Xosé, por devolverme mi fe en la bondad humana. Gracias por ser tú.

martes, julio 10, 2012

Por mucho que me emperre a veces en lo contrario, sólo puedo sentirme feliz y afortunada. Solitaria como soy por naturaleza (o por imposición), me doy cuenta ahora de que, de sola y soledad, nada. Siempre he tenido la suerte de tener quien me quisiera, pero nunca hasta ahora me había sentido tan arropada ni mi amor se ha multiplicado tanto. Siempre han dicho que no se tienen más amigos que los que podrías contar con una mano. Y siempre he dado por válida esta premisa. Hasta ahora. Porque ahora me siento rodeada de personas a las que quiero, que me gusta tener a mi lado, con las que comparto alegrías y penas, pero sobre todo buenos momentos.
Con total sinceridad me entrego y recibo. Y por extraño, o triste, que parezca, por primera vez me siento segura en esta entrega y en lo que se me ofrece. Desconfiada también por naturaleza, prevenida siempre a recibir daño, como un perro abandonado que se rebela incluso contra quien intente acogerle; ahora me dejo querer y quiero. Sin más condiciones que las de ser libres. Sin más premisas.
Es bonito saber que los amigos están ahí. Es bonito querer y saberse querida.

miércoles, junio 15, 2011

Y sube mi indignación

Porque contra todo pronóstico (sentencias precedentes y ley clara) el Constitucional ha declarado legal la reducción de sueldo a los empleados públicos. Muy fuerte
Y ¿se supone que el TC es un órgano jurisdiccional independiente? Y una mierda. Y muy grande.
A tomar por culo los derechos y las garantías.
Y sus señores miembros se sentirán muy seguros ellos con sus sueldos multimillonarios, sus patrimonios y su puta madre.
Siento el lenguaje, pero es que no quepo en mí.

lunes, octubre 19, 2009

Un año más

El pasado sábado este blog cumplió tres añitos. La verdad es que como estoy muy desconectada, ya sabéis, no me habría acordado sino fuera por la alarma del móvil (lo que no está en mi móvil no existe) y cuando leí el mensaje me quedé un poco sorprendida.

Me parece increíble que ya hayan pasado tres años desde que en la, ahora lejana, Oviedo me decidiera a iniciar esta andadura escrita para que mis amigos de aquí, de Sevilla, pero también de Melilla, de Mérida, de Granada... pudieran saber cómo me iba o qué se me pasaba por la cabeza sin esfuerzo y sin tener que estar continuamente llamándonos.

Mucho ha llovido desde entonces: la lejanía asturiana se convirtió en cercanía sevillana; de la compañía que parecía para toda una vida (el amor es eterno mientras dura) pasé a la soledad acompañada (¡ay, estos amigos que no me dejan!); de estar opositando a ser funcionaria; de una salud que parecía más o menos inquebrantable a problemas varios que han provocado también altibajos en mi ánimo... Y de un blog más pequeñito a algo que se me hizo tan grande que decidí abandonarlo por un tiempo.

Mirando atrás veo algunas cosas tristes, dolorosas y que me han afectado mucho, y sin embargo, no puedo evitar hacer un balance positivo: del blog que tantas palabras ha conseguido sacarme y tan buenos ratos me ha traído gracias a vosotros, fieles incluso en la distancia y el olvido de este espacio que yo misma elegí; y de mi vida en general.

Está claro que no voy a negar que la poca salud mermó mi ánimo, pero afortunadamente nunca ha sido nada grave. Y mi vida ha mejorado. Aunque a veces no lo vea. Pero ha mejorado porque vivo exactamente la vida que quiero vivir en cada momento, voy marcando mi ritmo y aunque a veces me tenga que espolear para volver a entrar en vereda (que si no me dejo dominar), en general puedo decir que mi vida es mía.

Así que lo que os puedo decir es que el blog me ha ayudado, y que os animéis a atreveros: no sólo a expresaros en palabras escritas, sino a escoger vuestra vida porque, mientras no piséis la libertad de otro, sino sois vosotros los que decidís cómo vivir sí que podría ser un tiempo perdido... Y no estamos aquí para eso, ¿verdad?

domingo, mayo 25, 2008

Siete meses después, montones de lágrimas más tarde, multitud de palabras dichas, cantidades de esperanzas rotas, cascadas de sueños perdidos vividos, montañas de nostalgias intentando ser superadas... Hoy, por fin, he quitado de la pared el poster de 'Asturias en la vía de la plata' y el de los cañones de agua.
Poco a poco, doy los pasos.

lunes, mayo 19, 2008

Hoy he visto la luna llena y me acuerdo de ti.

jueves, mayo 08, 2008

Ya tengo todas mis cosas aquí. Y las palabras se han ido.

sábado, marzo 22, 2008

Círculos



Acabo de ser consciente de que la primera vez que fui a Asturias fue en Semana Santa, para ver a J., por supuesto. Y acabo de caer que me he negado a ir esta Semana Santa en la que, seguramente, sería la última vez que iría a esa comunidad para verle. No sé si ha sido el subconsciente, casi siempre más sabio que yo, que ha preferido dejar de hacer círculos en mi interior, ha querido romper la, empiezo a pensar, peligrosa repetición de fechas, sucesos que acaban marcando el final de mis historias.


Porque marzo siempre fue un mes que me trajo muchas cosas (amor, desamor, trabajos, despedidas, bienvenidas), porque los relojes de pulsera se empiezan a convertir en regalos de los que recelar, porque las cámaras de fotos protagonizan extraños sucesos en mis relaciones, porque no podría soportar rememorar la esperanza con la que hice ese primer viaje en estas fechas en una mente llena de la desilusión y la amargura con la que repetiría esos mismos kilómetros ahora.


Y ha sido una foto en el viento, en el monumento 'Solidaridad' de Gijón, tan cerca de él, lo que me ha traído a la memoria algo que hubiera preferido mantener en el dulce olvido que empieza a curar mis heridas. Pero si yo misma no soy capaz de mantenerme alejada de los rincones que sé que debería dejar de visitar, el azar no va a dejar de jugarme estas pasadas, malas o buenas, ya ni lo pienso porque me temo que deberé empezar a acostumbrarme a los encuentros con alguien que, en realidad, no quiero borrar, porque ha sido demasiado. Sin embargo, debo impedir que se me cuele demasiado.


Viento, lluvia, museo de la minería, amigos nuevos, familia nueva, sonrisas llenas, llenas, llenas: caricias furtivas, deseos expresados, anhelos callados, sueños que se iban acercando... En aquella ocasión fui de una punta de España (La Línea) a otra punta (Gijón) en un viaje de ilusión. De un mar a otro, de un viento a otro, porque no importaban los kilómetros, no importaban los obstáculos, sabría que los salvaría todos, porque te quería, porque quería que fueras mi vida.


Esta vez iría desde mi tierra hasta la suya, ahora más mía y más suya porque hemos dejado de compartirlas, como la casa, la vida, los sueños, las alegrías y las tristezas... Quizás la tristeza la compartamos, pero de formas distintas que más nos alejan, porque la mía es porque somos nosotros y el entendimiento es ya un imposible; y la suya es por no comprenderlo.


Quizás sí que debería haber ido en Semana Santa. Quizás habría cerrado la espiral y no habría más círculos que me arrastraran sin dejarme huella.

domingo, marzo 16, 2008

Torero

La verdad es que me encanta cómo se mueve este hombre. Y tiene ese puntito tierno... Pero esta canción no la pongo por él, sino por otro. Otro hombre que nos bailó el torero y nos hizo reír. Que luego significó mucho, todo. Que más tarde olvidó el torero, y la lucha. Y que, puede, que cuando se ha decidido a coger el capote he tenido la culpa de que lo suelte, porque ya me pilló a destiempo.
Pero no me voy a poner melancólica, sino alegre, porque esta canción me recuerda la luz, las risas, los primeros momentos, y que, si hay que ser torero, poner el alma en el ruedo, no importa lo que se venga...


Y para que todos las gritéis y la bailéis si gustáis:

De lunes a domingo voy desesperado
el corazón prendido ahí en el calendario,
buscándote y buscando como un mercenario,
tú dime donde estás que yo no te he encontrado
las manecillas giran yo voy al contrario
comiéndome la vida a sorbos y a tragos
me viste así de frente
que tremendo impacto,
para unirme a tu mirada
dime
Si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo
no importa lo que se venga
pa' que sepas que te quiero
como un buen torero
me juego la vida por ti,
si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo
no importa lo que se venga
pa' que sepas que te quiero
como un buen torero
me juego la vida por ti,
Y te cuentan que ya me vieron
solitario en un callejón,
que ya no duermo y desvarío
que el humor ya me cambió
y tú por dónde estás
que mi presión ya no me da,
te buscaré, vuelve conmigo
que tú no sabes que yo te necesito
como el perro al amo
que si tú no respondes
aquí todo es caos
me viste así de frente
que tremendo impacto
para unirme a tu mirada dime
si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo
no importa lo que se venga
pa que sepas que te quiero
como un buen torero
me juego la vida por ti,
si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo
no importa lo que se venga
pa que sepas que te quiero
como un buen torero
me juego la vida por ti,
De noviembre hasta enero si que te necesito
de Junio a febrero quiero que estés conmigo
y en marzo al amor ,
y en diciembre tú y yo
no importa mi amada ....
si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo
no importa lo que se venga
pa que sepas que te quiero
como un buen torero
me juego la vida por ti,
si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo
no importa lo que se venga
pa que sepas que te quiero
como un buen torero
me juego la vida por ti,
si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo
no importa lo que se venga
pa que sepas que te quiero
como un buen torero
me juego la vida por ti,
si hay que ser torero
poner el alma en el ruedo
no importa lo que se venga
pa que sepas que te quiero
como un buen torero
me juego la vida por ti,
si hay que ser torero ...

Canción Torero, de Chayanne.

lunes, febrero 04, 2008

Recuperar

Tengo fecha para recoger mis cosas. Podría ser ya, pero no interesa, malas fechas para ambos. Será más tarde, mucho más tarde, la excusa está en un examen. Tengo fecha para recoger mis cosas porque dices que ahora puedes enfrentarte a que nos veamos, guardaste casi todo en cajas (creo que yo no habría podido si hubiera sido al revés), sólo resta repartir baratijas, despreocuparnos de algunas cosas. Menos mal que ninguno quiere peleas, tenemos claro lo que es de cada cual, lo que puede quedarse el otro.


Tengo fecha y la he retrasado. Por un examen, sí, pero cuando me miro dentro no sé si es una mera excusa para no ir y volver, para no cerrar la puerta que ahora parecía semiabierta. Es absurdo, sé que no quiero retomar una relación que estaría condenada al fracaso, pero siento que rodearme en Sevilla de mis cd's, mis libros, mis libretas, ropa, zapatos, fotos... Es alejarme un paso más de ti, del nosotros que fuimos. Y cuesta. Todo parece tener un precio en este final que se me está haciendo largo.


Te dejo ir, pero por momentos me ato a un recuerdo que no casa totalmente con la realidad, y lo sé, y por eso al instante me suelto y sigo libre y disfruto por ser una ahora, por gobernar mi propia vida ahora más que nunca, al no tener que pensar en que alguien debe ser tan feliz como yo con mis decisiones.


Llevo meses diciendo que quiero mis cosas. Que lamento ir a buscar algo y recordar que no está aquí, si no en la que fue mi otra casa, mi única casa, mi hogar y no el de mi familia. Y surgió una sonrisa en mis labios cuando recibí tu llamada y escuché el motivo. Pero hay momentos en los que me golpea de nuevo esa puerta que se cerrará.


Y hablas de venir y quedarte aquí, en casa, en unos meses. Una visita no por mí, pero que pareces querer compartir conmigo. Y te brindo mi casa... Sin embargo, me parece que ambos sabemos que ese encuentro será un imposible en poco tiempo. Porque día tras día mi vida es más mía que nuestra, tu vida es más tuya, que nuestra, afortunadamente.


Voy a recoger mis cosas. Pero cierro desde ahora esa puerta.