lunes, diciembre 17, 2007

Me gustaría saber muchos por qué, escucharlos, leerlos, percibirlos, entenderlos, manosearlos hasta gastarlos por haberlos asumido completamente, hasta que no me importaran.
Me gustaría que ya no tuvieran ninguna importancia, que no hubieran aparecido en mi mente desvelando mis noches en preguntas sin respuesta, círculos viciosos, divagaciones sobre qué te movió, cuando seguramente ni siquiera tú sabes qué te movió, porque realmente te quedaste quieto.
Y los otros, el resto de porqués se rebelan y saltan a la palestra cuando aparecen los nuevos que te rodean. Y ya no puedo dormir, porque se apretujan lágrimas, risas, recuerdos incompletos porque preferí olvidar, personas que vinieron y fueron, las que quedaron sin estar, las que están sin quedarse cerca; situaciones repetidas una y mil veces para intentar borrar la verdadera, razones que no aparecerán nunca porque, seguramente, no hay motivos que entender, solo hechos pasados que valdría más olvidar, como debería olvidar tu presencia, o ¿debería decir ausencia?

6 comentarios:

Ana dijo...

Y de repente una noche, justito debajo de la almohada, están las respuestas.
Y de repente justito según te despiertas entró la respuesta por tu oido, tu cabeza la hizo suya y tu corazón la entiende.
Ea!
Besos guapa!

Ulyanov dijo...

Los huecos duelen mucho. Los por qués... no los busques. Tú misma lo dices. Hay hechos. Hay recuerdos. El tiempo hará que sean menos dolorosos, aunque las preguntas persistan. Pero aceptamos el pasado, con nuestros errores y los de los otros. No queda más remedio. Aunque esto no sirve de mucho para el ahora mismo. Lo único que se me ocurre decirte es un gran beso, todo mi apoyo, y mucho ánimo, para que poco a poco los huecos se vayan haciendo más pequeños y el dolor y las preguntas dejen de causar tanto daño.

Moony dijo...

Te digo lo mismo, no busques respuestas. No las hay. Hacer eso sólo martiriza.
Tendrás que aprender a vivir con su presencia, hasta que tú misma la difumines y la conviertas en recuerdo.
Eso, lleva un tiempo largo en el que duelen hasta los huesos.
Pero no te preguntes nada, sólo ten en cuenta los hechos.

Si puedo servirte de ayuda, ya sabes dónde estoy.

Un beso muy fuerte.

Luis dijo...

Porque eso es la vida!

cruzcampero dijo...

Perder el sueño no es agradable (almenos para mi...). Espero que pronto sueñes cosas tan bonitas que te hagan olvidar las preguntas. Un beso!

UnaExcusa dijo...

Ayyyy, qué trabajito nos está costando, oye...