viernes, enero 12, 2007

Periodismo ¿para qué?

Hoy me he enterado de que la gallega famosa, la detenida en Cancún y ahora desnuda en Interviú (ni me molesto en acordarme del nombre), empezará en breve en su nuevo trabajo como tertuliana televisiva, supongo que de alguno de esos programas basura que pueblan nuestras cadenas.
Cuando se desnudó y la gente lo comentaba, yo simplemente pensé, si necesita el dinero, pues que tire para adelante. Yo no me desnudaría ni con la ayuda del photoshop, pero cada uno es cada uno.
Sin embargo, esta nueva noticia sí que me duele y sí que tengo que comentarla. Esta chica que va a brindar su 'inestimable' conversación y conocimientos es peluquera. Todos mis respetos para las peluqueras (sobre todo con lo difícil que es encontrar una buena), pero ningún respeto para esta tipa ni para quienes la contratan. Y ningún respeto les tengo porque ni ella ni ellos lo tienen conmigo ni con los miles de licenciados en periodismo y, periodistas, por tanto, que están en paro, que están sin contrato pero currando como el que más o con contratos basura o, simplemente, que vemos cómo semejante jauría de paletos, analfabetos, lerdos, maleducados y removedores de mierda ocupan los puestos que deberían tener quienes se preparan para ello.
Porque yo no quisiera trabajar jamás en un programa del corazón, pero hay quien sí y esos programas no serían la bazofia que son si los realizaran quienes estudian para informar, entretener y analizar.
Pero, claro, todos los responsables de televisiones, revistas y periódicos (que poco a poco se meten más en el juego de lo sucio) dicen que hay que dar al público lo que quiere. Pues yo digo ¡Y UNA MIERDA! Nunca se le ha dado al público lo que quiere y ahora tampoco. Ahora se acalla sus neuronas con basura, se oculta la verdad de que nos vamos todos al carajo con mentiras y espectáculo y se pasa de unos profesionales que están cuatro o cinco años (algunos seguimos toda la vida) aprendiendo a escribir, a ponerse delante de una cámara, a ser críticos hasta con uno mismo (que no es moco de pavo) y a tener nociones básicas de cómo aprender todo lo que hay que aprender para intentar hacer un trabajo digno.
A los curanderos casi se les lincha aunque curen porque los médicos son sagrados, pero a los tertulianos basura no, ellos son la crème de la crème y si te fastidia por ser licenciado es que eres un amargado que no le dejas ganarse la vida a... a... a unos pringados de mierda que ni han dado un palo al agua ni lo darán en su vida porque les pagan por soltar las prendas que surgen de su ¿cerebro?
Y, encima, te los ves esgrimiendo papeles que, me temo, en muchos casos estarán escritos por verdaderos periodistas que se tienen que tragar la profesión por intentar que unos burros (me perdonen los animalillos) no sean peor de lo que son, y que no es tan difícil como parece.
La verdad es que llevaba unos días triste, porque ahora soy funcionaria pero la cabra tira para el monte y no podía deshacerme de ese amor que siento por las letras, por salir a la calle, por analizar lo que pasa... Así que, después de todo, voy a tener que darles las gracias a la gallega y a la cadena que la contrate, porque me han hecho recordar por qué dejé el periodismo... Porque lo están enterrando.

1 comentario:

suntzu dijo...

Si es que la tele está llena de vendedores de humo. Es como un gran mercado, cutre, en el que los que salen solo venden, eso, humo. Y llenan de humo los ojos y las mentes de quienes los vemos (me incluyo, por supuesto). Aunque la verdad es que yo casi no veo nada de televisión y estoy recuperando mi frenesí devorador de libros... y soy mucho más feliz.
Nuestro título, corazón, se lo pasan las cadenas por el culo. Y perdón por la expresión.