miércoles, diciembre 03, 2008

Peluquerías

¿Qué tendrán las peluquerías que a todos nos atontan? ¿Será el olor a laca y champú de tratamiento? ¿El calorcito que dan los secadores? ¿Que tienes tu cabeza (preciada posesión) en las manos de otra persona?
No sé qué será, pero es cierto que a la mayoría de nosotros la cabeza se nos va cuando entramos en una peluquería y nos dejamos manejar, zarandear y estirar de lo lindo sin decir casi nunca ni mú. Y debo confesar que suelo ser bastante dura en las peluquerías. No me importan los cortes que me hagan (el pelo crece), pero no suelo dejarme convencer para que me hagan mucho más de lo que quiero... Hasta hace poco.
Desde que se acercaba la boda de mi hermana y la ayudé a buscar peluquería para ese día, he caído en el vicioso círculo de los ciudados del cabello y mis gastos en peluquería se han disparado de tal manera que prefiero ni sumar lo que llevo pagado en los últimos tres meses. Y es que, encima, como cambié de peluquería y mi nueva peluquera me cae bien, ¿cómo le digo que no?
Porque resulta que ella ha sido la que me ha descubierto todo un mundo de posibilidades. Tras años de pelo apagado, que parecía un manojo de cereales pochos en lugar de algo vivo, me enseñó que con una cosita que apenas se tarda en aplicar en la pelu, mi cabello brilla como nunca y sus tonalidades naturales (que no sé por qué se están volviendo a aclarar, yo que pensaba que iba a acabar morena del todo) reviven e iluminan mi cara.
También he aprendido que si usas productos específicos y te das un baño proteínico cada dos meses, ocurre que tocar el pelo es como tocar un foulard de seda: la mano te pasa suavemente y notas la calidez del pelo, la suavidad...
Sin olvidar, que, después de meses de dudas y pensamientos, decidí darle el toque lila (ahora rosa) a unos mechones, con lo que estoy encantada por mi nuevo look...
Y claro, si compruebas que es cierto que tu pelo ahora está más sano, luce más, mola más e invita más a ser tocado (¡con lo que me gusta que me acaricien el pelo!), pues una visita (sin voz para quejarse) a la peluquería simplemente para cortar y sanear se convierte en una sesión de tratamientos y potingues que, sí, que vale, me dejan el pelo que ya quisiera la Eva Longoria esa, pero que también vuelven a dejar mi bolsillo tambaleante...
Claro que, ¡y lo mona que estoy!
Eso sí, prometido, la próxima vez que entre a la peluquería no conseguirán echarme ni un triste acondicionador específico... Corte y secado y nada más...

19 comentarios:

Nils dijo...

jejej tú promete lo que quieras, que ya severá. mi peluquero se llama Manuel y es el mejor del mundo, olé!

EsSa dijo...

Uffff, lo peor es cuando tienes confianza con la peluquera... Da igual que no quieras... Te termina haciendo lo que le da la gana, jeje.

Un saludo.

Peritoni dijo...

hala!, porque tú lo vales!
Dí que sí!

Random Harvest dijo...

Ya, ya... cuando vuelvas harás lo mismo. Te has metido en un bucle sin fin xDD. Ya verás.

Yo tengo "suerte" y mi pelo es muy fino, brillante y muy suave. Pero no se puede hacer mucho con él :P Es lacio.

Aprovecha ese pelo tan agradecido que tienes y esos mechones monísimos.

Efter dijo...

¿Baño proteínico? ¿Sirve un emplasto de jamón york? Madre y yo que pensaba que mi champú de cítricos era lo más in... Tengo mucho que aprender.

Ulyanov dijo...

a mí mis gastos en peluquería me parecen superfluos.
Más que nada, porque deberían cobrarme la mitad.
Eso sí, me encanta ir, porque entre el olor, el calorcito y el masaje, me relajo que es una pasada...
Muchísimos muchísimos besos

Abir dijo...

Hola!!
Vengo de parte de Ulyanov :)
Justo has dado en un tema que me interesa. Siempre había tenido el pelo bonito y últimamente parece que se le han agotado las pilas. ¿Eso del baño proteínico tiene que ser en la pelu o puedo comprar yo algo y hacerlo en casa?
Saludos,

florci dijo...

al final todas caemos en la tentacion, a mi una mascarilla de l'oreal que me recomendaron me viene fenomenal, me deja el pelo super suave y con un olorcito!!me encanta, el problema esque hay que aprender a decir que no porque si no nos quedamos tiesas...
Yo suelo siempre pedir lo mismo, pelo largo siempre y forma alante, he probado varios cortes y sin duda el pelo largo me pega mucho mas.
Tener un pelo brillante y suave dice mucho de una persona, yo procuro cuidarmelo cada dia pero cuestan una verdadera pasta los productos buenos.
saludos!!

Arwen dijo...

Nils, es verdaderamente importante encontrar un buen peluquero que te entienda, así que me alegro mucho por ti... Pero, ya sabes, ojo avizor o se emocionará con tu pelo jeje. Y, siempre cumplo mis promesas... Aunque tarde jijiji

EsSa, la verdad es que lo parece, aunque, bueno, a ver si me enmiendo para la próxima.

Peri, el problema es que puede que yo lo valga, ¿pero realmente lo valen estos tratamientos? jijiji

Random, mi pelo no es ni lacio ni rizado, no te creas que es tan agradecido jajaja. Y me gustaría que brillara sin necesidad de potingues. El tuyo es ¡chulísimo!

Efter, el mundo pelo tiene un sinfín de posibilidades, no veas.. Y lo del jamón, mejor no lo pruebes :P

Ulyanov, por lo que cuentas me temo que has caído en las garras de los peluqueros jajajaja

Abir, bienvenida. Pues no sé si se puede hacer en casa, porque requiere que estés unos 20 minutos debajo del secador ese redondo para que se te quede todo como tieso y el producto entre en el pelo... Pero la verdad es que lo deja muy bien. Y luego hay otra cosa que es como un baño de color sin color que da un brillo espectacular y dura bastante. Yo me lo eché hace tres meses y sigue brillando.

Bienvenida, florci. Y seguro que tu pelo brilla. El mío casi nunca, ahora un poco más, pero por lo que le cuento a Abir de un baño de no sé qué que me dieron... Y sí, o te cuidas o te dejan tiesa. Sobre el pelo largo, lo he tenido larguísimo, hipermegacorto (sin llegar a rapar), media melena, flequillo, sin flequillo, pero es que a mí me encanta cambiar y como me veo bien, pues me da un poco igual si me pega o no a la cara, aunque por ahora nadie se me ha quejado :) Besos.

Moony dijo...

Vaya... es un vicio que tengo relegado...
me acaban de entrar unas ganas de pedir hora y sentir el pelo como ese foulard que dices...

Creo que no voy a dejarlo más-

¡me voy a la peluqueríaaa!

Un beso grande.

Arwen dijo...

Moony, ¡he creado un monstruo! jajaja

Cruzcampero dijo...

Que pelazo tienes!! jeje.
Yo la pelu no la valoro. Voy al de siempre, al Antón que es muy majo y está bien de precio. Rapao, nivelao y andando, escupío a casa para darme una ducha, aquí paz y después gloria una vez al mes (mas o menos). También me encanta que me toquen y acaricien la cabeza, pero como se lo digo a Antón para que no se lleve a engaños?

Jiji, un beso guapa!

Arwen dijo...

Cruzcampero, si te gusta que te toquen la cabeza alguna vez tienes que cambiar e ir a una pelu moderna, en algunas hasta dan masajes capilares... Porque, sí, puede que Antón no se lo tome del todo bien. Besos!

Suntzu dijo...

Eso digo yo, y al final me la clavan.

anthonytowers dijo...

Lo último, queda escrito.

Arwen dijo...

Suntzu, vamos a tener que ir juntas para darnos apoyo moral jaja jajaja.
Towers, eso, a ver si se me escribe en la mente y no me vuelve a pasar.

Alice Springs dijo...

... He de reconocer que, aunque ODIO ir a la peluquería (http://ellimonmecanico.blogspot.com/2007/01/te-pongo-unas-mechas.html) me pierden los champús y demás productos capilares; soy tremendamente infiel a ellos y cada vez pruebo uno diferente...
Y, como a ti, me encanta que me toquen el pelo ^^
Besicos de limón

Arwen dijo...

Alice, me he reído mucho con tu entrada. Y me tienes que decir si a ti se te fue tan rápido el color de esas mechas azules y lilas como a mí, que en mes y medio ya tengo las mechas rosa chicle tirando a rubio raro, cuando eran lilas también... Y si no se te fueron, ¿qué tinte usaron? Como ves, sigo interesada en el tema pelos/peluquerías...

Alice Springs dijo...

Pues sí, Arwen, a mí también se me fue rápido el color de las mechas: el azul viró a un verdecillo y el violeta a un tono cobrizo... Para disimularlo hasta que creciera me teñí esas partes de negro y quedó bien chulo, pero a día de hoy conservo unos pocos pelos rubiejos de recuerdo
Besicos de limón