viernes, febrero 02, 2007

Dientes blancos



Hace unos días terminé Dientes Blancos de Zadie Smith. La verdad es que lo leí porque estaba harta de encontrarme en todos los suplementos de todos los periódicos entrevistas a esta chica inglesa de 31 años que, además, escribe libros. La ponían como la gran revelación de las letras anglosajonas que ahora saca su tercer libro, Sobre la belleza, y, como no tengo nada mejor que hacer, decidí leerme su primer libro, que tanta fama le dio.

Debo reconocer que me acerqué a esta lectura con algunos prejuicios, porque no me gustan los escritores que van un poco de guays (en sus entrevistas ella lo parece) y las críticas que hablan de reflejar la sociedad, el racismo, el sentir contemporáneo. Sin embargo, el libro me ha sorprendido.

En las primeras páginas empecé a pensar que era un texto demasiado inglés, demasiado londinense y que sus claves estaban demasiado pegadas a esa cultura. Por una vez, tuve paciencia y seguí leyendo hasta que me enganchó. De hecho, ha habido dos días que me he acostado a las dos de la mañana por no poder dejar de leer (ventajas de estar esperando plaza...). Y me atrapó porque Zadie sabe entrelazar historias, sabe realmente plasmar cómo somos y por qué nos va tan mal, sabe remarcar que muchos de los intelectuales que van de 'progres' (que se diría en España) con sus palabras no hacen más que demostrar que repiten esquemas del pasado, que son más retrógrados de lo que jamás se atreverían a reconocer.

Además, junto a esa descripción social, está el amor, la historia que nunca llega a buen puerto y que, aún sabiéndolo, todos acabamos metiéndonos de lleno. Para colmo de males, el final me pilló un poco desprevenida, deduje algunas cosas (lo hará cualquiera, supongo), pero no me imaginé que llegara a ese extremo ¡sin terminar la historia!

Porque Zadie deja su libro abierto, no sin final, pero sí abierto a que pensemos un poco en lo que ha ocurrido, que reflexionemos sobre cuál de los personajes somos nosotros o las personas que tenemos más cerca.
En definitiva, os lo recomiendo. Yo ya estoy en lista de espera en la biblioteca para leerme el último.

8 comentarios:

FLaC dijo...

Este verano, en Londres, en Waterstone's, cerca de Trafalgar, estuve parado un buen rato delante de un stand con los tres libros de Zadie Smith, decidiendo si compraba el primero o no. Al final me decidí por Brand New Friend, de Mike Gayle, A Long Way Down de Nick Hornby y Trainspotting de Irving Welsh. No me arrepiento de mi selección, ya que los dos primeros son ingleses, ingleses (yo soy un poco anglófilo), pero universales al tiempo y el tercero es ya un clásico contemporáneo gracias al cine. Pero leyendo tu descripción me arrepiento de no haberme traído un cuarto y me lo apunto para próximas escapadas (si no a Londres, al menos a la FNAC).

Y aprovecho para recomendar el de Mike Gayle, que en cuanto lo acabe (lo estoy leyendo ahora), colgaré una reseña en mi blog. Inglés hasta la médula, el libro nos muestra, también en claves universales, los problemas de que un tío y una tía de veintitantos-treinta sean "solo" amigos. Ligero y ameno en la forma, pero con mucho más poso del que podría parecer en un primer vistazo.

Arwen dijo...

Muchas gracias por las recomendaciones, las tendré en cuenta porque ahora tengo tiempo de sobra para leer y, a veces, me quedo sin ideas.
Eso sí, yo los leeré en español, porque, por mucho que lo intento, el inglés se me atraganta bastante. En mi defensa diré que soy de francés de toda la vida...

FLaC dijo...

Hey, que guay que seas de francés de toda la vida. Yo soy profe de francés... Lo del inglés viene también por la carrera, y leo en "extranjero" cuando puedo porque las traducciones literarias son cada vez peores.
El otro día (leyendo el artículo de Javier Marías en El País Semanal) me enteré de que ciertas editoriales (de las grandes) ahora para encargar una traducción realizan una subasta inversa, es decir llaman a varios traductores y se la encargan al que les dé el precio más bajo. Triste pero cierto, pa lo que hemos quedao los traductores.

suntzu dijo...

No me lo puedo creer... Pues vaya plan. Con el esfuerzo, cuidado y concentración que exige semejante tarea. Así nos va.

En fin, arwen, gracias por la recomendación. Otro más para a lista.

Arwen dijo...

Pues flipo con lo de los traductores. Bastante hambre deben estar pasando ya, para que ahora los subasten como a los cuadros, pero al revés, a la baja.
Y, flac, realmente te odio si puedes leer con fluidez en dos idiomas. Ser poliglota es mi asignatura pendiente, pero llegará. Si he aprobado una oposición que no tenía que ver conmigo, soy capaz de lo que me proponga (y no necesita abuela, la niña!).
Suntzu, leételo sin dudarlo un segundo, ya verás como te gusta. Yo tengo pendiente Pedro Páramo, pero es que ya tengo Sobre la belleza en casa y quiero terminarme ese y uno de una catalana que dicen que está muy bien.

Arwen dijo...

Pues flipo con lo de los traductores. Bastante hambre deben estar pasando ya, para que ahora los subasten como a los cuadros, pero al revés, a la baja.
Y, flac, realmente te odio si puedes leer con fluidez en dos idiomas. Ser poliglota es mi asignatura pendiente, pero llegará. Si he aprobado una oposición que no tenía que ver conmigo, soy capaz de lo que me proponga (y no necesita abuela, la niña!).
Suntzu, leételo sin dudarlo un segundo, ya verás como te gusta. Yo tengo pendiente Pedro Páramo, pero es que ya tengo Sobre la belleza en casa y quiero terminarme ese y uno de una catalana que dicen que está muy bien.

UnaExcusa dijo...

Me hace muchísima gracia que mis amigos se conecten entre sí gracias a este invento que se llama Internet.
Me lo apunto, para leer (sí tenía yo ganas de hincarle el diente a Dientes Blancos)... En cuanto saque tiempo (trabajo, carnet de coche, gimnasio, ducha, comidas...) para leerme los quince libros que me han regalado por Reyes y que aún no he empezado (de hecho, tengo libros pendientes de los Reyes de hace cinco años...).

Besos a los tres.

Arwen dijo...

Oye, pues si tienes tantos libros sin leer, pásame alguno que ahora tengo tiempo ;).
Además, tienes suerte de que te regalen libros. En mi casa todos saben que leo lo que me echen y jamás me regalan libros. Bueno, este año me regalaron el de U2, pero porque era petición expresa...