No sé si ya había comentado por aquí que ayer comenzó en Sevilla el Festival de Cine Europeo y que, verbigracia de haber vuelto a estudiar inglés y el bono estudiante, tengo entradas para 27 películas. No voy a poder verlas todas porque, desgraciadamente, tengo más obligaciones que ver cine, pero, aunque no es mi intención comentar cada una, no puedo dejar escapar la oportunidad de dejar aquí mi impresión de mi primera maratón de cine europeo: cuatro películas en una tarde.
¿Quién me iba a decir a mí, bastante comercial para el cine, que la película que más me iba a impactar de las primeras que he visto iba a ser una sueco-alemana? När mörkret faller ('Cuando cae la oscuridad') me llegó al alma, me puso los pelos de punta, me sacó algunas lágrimas y me cabreó, me cabreó, me cabreó porque es real, porque pasa ahora, en pleno siglo XXI y no sólo en el 'tercer mundo', también en el 'primero'.
'Cuando cae la oscuridad' habla de las mujeres, de cómo da igual la religión, el país, la edad que tengan, porque aún hay hombres y mujeres que se creen con derecho a quitarnos la vida, a decirnos cómo tenemos que vivir, a denigrarnos.... Y todo contado con una crudeza que encoge el corazón.
Esa película fue la que más me impactó, pero Anna M. me recordó por qué me sigue gustando encontrar alguna peli francesa de vez en cuando. Si hasta A. pegó un grito de la tensión psicológica, de esos planos, de esa cara de su protagonista, Isabelle Carré, y ese idioma. ¡Qué me gusta el francés aunque no lo entienda!
Las otras, que pasaron sin pena ni gloria, fueron 'Le domaine perdu' (co-producción francesa), que, la verdad, realmente mal, no sé si porque no la entendimos o porque no tenemos el humor francés (a mi lado se sentaron dos galos que se partían de risa, y aún no sé por qué) y
'... A bude hur' (checa), sobre los rockeros en la Checoslovaquia comunista, en blanco y negro y, al menos, con buen ritmo, porque no se me hizo larga.
En fin, que espero que de este baño de cine europeo salga algo bueno, aunque sólo sean ratos entretenidos y alguna que otra visión de buen cine.