lunes, abril 02, 2012

Hay momentos y momentos. Instantes en los que el silencio suena más que el mayor de los estruendos. Donde la lluvia parece caer hacia arriba. Cuando el viento sopla quieto. El corazón late deprisa y suena despacio.
Se palpa crecer la piel y estirarse y desenredarse para alcanzar al otro.
Te escudas en sentimientos para no llegar a la acción. Y la acción es sentimiento.
Segundos en los que los sabores se mezclan y desconciertan. Quieres oler y apenas olfateas. Caes, para quedar erecta.
En un círculo sin fin, acelerado, loco, desenfrenado y agotador, para caer a los pies de ti misma.

2 comentarios:

William Bourke dijo...

Pero aún así, que momentos más grandiosamente vivos...

Te he encontrado de casualidad, pero ha sido una casualidad afortunada. Te sigo, para leerte con más detenimiento.

Arwen dijo...

Bienvenido William. Siéntete en casa.