martes, febrero 01, 2011

Ayer ordené mi casa. Especialmente me centré en los libros, que no tengo muchos, pero con las últimas adquisiciones y la recuperación de algunos que tenía prestados, mi estantería era un caos.
Es curioso, ordenar mis cosas también ordena mi cabeza. Igual que limpiar. Parece que conforme le dedico tiempo a buscar espacios externos, los internos se van reubicando, colocando, no dejando huecos en blanco para los pensamientos negativos (porque mi tendencia natural es negativa, alguna pega tenía que tener).
Y redescubro pertenencias (físicas y mentales). Libros que apenas recordaba leídos, pero cuyos lomos me recuerdan lo que sentí al tenerlos entre mis manos y beberme sus palabras. O algunos adquiridos con ansias, para quedar olvidados en la estantería por la urgencia de otros que captaron más mi atención en aquel momento.
A la vez, mis pensamientos se sosiegan, mi mente se calma y se ralentizan todas esas ideas que me rondaban y que no querían alejarse de mí. Aparecen nuevas ideas, nuevos ánimos, resaltan intereses relegados...
Hacer limpieza no es sólo limpiar.

7 comentarios:

Random Harvest dijo...

Uno de los "deberes" que más se mandan en las terapias psicológicas es ordenar nuestro entorno físico. Porque pasa lo que tú comentas: te sientes mejor, más limpia, más ordenada... es muy curioso y muy interesante. A mí también me pasa.

Arwen dijo...

Nos parecemos más de lo que se ve a primera vista. A mí siempre me resultó curioso, pero me pasa desde pequeña... Bueno, por entonces era más 'me cabreo y tiro todo por todas partes' y luego lo recogía todo y me quedaba relajada...
De mayor ya empezó a ser 'voy a ordenar, voy a ordenar'

Lourdes dijo...

Tu llamas a esto paranoias yo chaladuras...:D

A mi también me pasa el exterior es el reflejo de mi interior y viceversa, ultimamente el exterior es bastante caótico...pero estoy consiguiendo dominar el tema de los libros. Yo entre la edad que tengo, los que he ido comprando y los que he heredado ando por 3.000. Los Reyes presintiendo el futuro me han traído un ebook de esos, y dentro de él 100 libros más todos ordenados y sin ocupar espacio.

¡ánimo!

Javi dijo...

Pues yo no tengo tantos libros aquí, claro que la mayorías siguen estando en el pueblo... Pero allí era más ordenado que aquí, por dentro y por fuera, pero a su vez, más incompleto, me consta...
Ahora, con mis desórdenes cotidianos, soy mucho más feliz... Eso sí, una vez cada cierto tiempo he de pararme también a ver qué tengo en una casa (la mía), qué tengo en la otra (la de mi cordobés),y qué hace falta que me traiga del pueblo.
Es cierto, ordenar y limpiar no es sólo lo que parece. Mi voto de confianza a que sigamos haciendo cosas que nos hagan sentir bien, pero por favor, y lo digo por ambos, dejemos de darle tantas vueltas a las cosas
Besos

Arwen dijo...

Lourdes, yo tengo muchísimos menos libros!!! A la tercera mudanza decidía que las bibliotecas (públicas y de amigos) son mucha mejor opción que adquirirlos... Y como estaba empezando a acomodarme aquí y comprar unos cuantos, estas navidades alguien que me quiere mucho me regaló otro e-book como a ti :D Son geniales!!
Javi, pues sí, menos pensar, más vivir... Pero cuesta.

La isla margarita dijo...

Muy bueno el blog, me encanto, segui asi, esta muy interesante

Salu2!
XOXO

Arwen dijo...

Gracias isla. Bienvenida.