lunes, diciembre 13, 2010

Odio los días en los que las pesadillas se me enroscan al cuerpo y no me dejan hasta bien entrada la tarde.
Odio los días en los que el ceño se me frunce y la garganta se me cierra porque me callo muchas cosas que no puedo decir si quiero seguir sobreviviendo.
Odio los días en los que me apetece dar golpes, gritar, dar patadas, porque no puedo hacerlo (porque no se lo merecen muchos de los que me rodean).
Odio los lunes.
Odio los días nublados.
Odio los días en los que todo se junta.

9 comentarios:

Los viajes que no hice dijo...

Menos mal que tienes la escritura para gritarlo. Es de lo más terapéutico...

Arwen dijo...

El problema es que me va haciendo falta algo más que escribir. A ver si me meto en boxeo, kickboxing o algo así...

Arwen dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
FLaC dijo...

Otra opción es la música catártica: a mí ayer hasta se me saltaron las lágrimas en el coche gritando con Porch, de Pearl Jam, del esfuerzo...

Anónimo dijo...

¿No sé que te odias a ti misma?

Arwen dijo...

FLaC, es que en el curro no puedo poner música a todo trapo... Tengo atención al público...
Anónimo, supongo que no pretendes decir que no sabes, si no que si no será... Y yo a mí misma me quiero una jartá. Pero gracias por preocuparte.

Ana A. dijo...

Siempre hay finales para las nubes negras ... aunque nos jodan tanto jejejejeje

Besoslinda
Felices fiestas!!!

Landahlauts dijo...

Odiar mucho es malo.

Feliz 2011.

Besos.

Arwen dijo...

Ana, pues sí. Felices fiestas y feliz año para ti también.
Landa, cuánta razón tienes. El odio sólo envenena... Feliz 2011 y que sean doce meses de los buenos buenos.
Besos