sábado, septiembre 10, 2016

Sucesión desencadenada

Plenitud de nada. Espacio en negro. Repleto de vacío. Dolor ausente. Ganas. Ansias. Añoranza. Saudade de lo que no tuve. Deseo inacabado, porque no hay nadie al otro lado. Caricias sin piel, dedos cortados. Pies que no cesan, sonidos errados. Pasos perdidos, sueños reencontrados. 

Migrañas llenas (de ti). Cabezas vanas. Quimera repetida, espirales de destreza. Autoengaños solitarios, utopías que son nuestras. Esperanzas putas, desengaños multiplicados. Avidez descompensada, hambre innecesaria. Oleajes arrulladores, tierras que golpean mi cara. 

Teclas que se atascan. Palabras desamparadas. Pulso cesado. Venas que habitan. Asientos reforzados. Puertas sin oído. Carreteras lamentadas. Viento quieto. Piedras voladoras, alforjas empañadas. 

Absoluto deshabitado. Nirvana implosionado. Muchedumbres silenciosas. Pujanza que (me) detona. Revoloteos encerrados. Agujeros que trepan. Caída en alto. Fiereza domesticada. Mirada esclava. Ideas irradiadas. Potencia desaforada. Final que comienza. Inicio que acaba.