jueves, febrero 20, 2014

Primavera

Me gusta salir a la calle y encontrarme el anuncio de la primavera: esa brisa que más que fría es fresca, esa flor que empieza a mostrar sus colores, tímida, el sol. La luz que se mantiene más allá de las primeras horas de la tarde para alargarse y animarme a seguir el camino. Hasta el corazón se aligera, deseoso de un verano cada vez más cercano y que augura sonrisas, pies mojados por el mar, compañías felices y ganas de vivir.
La primavera me hace florecer como a las plantas. Me saca de mi letargo y me renueva la energía para mantener la sonrisa y tender la mano. 
Y el olor a azahar, que pronto inundará las calles y me hará recordar otros momentos felices, no con melancolía, si no con la suave ligereza de sentirme bien. 
Sonreir, de nuevo, a la vida.