miércoles, abril 07, 2010

Nueva York como en casa


Quien me lo iba a decir a mí. Jamás habría imaginado que una de las ciudades más grandes del mundo, que más respeto me inspiraban (una es cobardica desde la cuna) me haya hecho sentirme como en casa mucho más que algunas de las ciudades en las que viví.


Pues sí, resulta que mi paso por Nueva York me ha dejado una liviana alegría en el alma porque desde el primer momento en que puse mis pies sobre sus calles sentí la ciudad mía. Mientras mis compañeras de viaje se asombraban de la majestuosidad e inmensidad de la city, yo, aún repitiéndome 'qué fuerte estar aquí', sólo decía que era tan normal pasear por allí, que yo pertenecía a esas calles.


Y no os creáis, no se trataba de un déjà vu porque NYC haya salido en tantas películas. De hecho, apenas reconocí calles de las que había visto en el cine, en la tele... Más bien ha sido un sentimiento anclado en mi corazón extrañamente que, incluso, se ha visto reflejado en mi comportamiento.


Más de uno y más de dos (foráneos y neoyorquinos) me han preguntado en los ocho días que he pasado allí si mi residencia estaba en Nueva York 'porque se te ve tan suelta, tan observadora de lo que te rodea con total naturalidad'. Y yo respondía que no, que nada más lejos, que simplemente me sentía cómoda, segura, confortable... En una ciudad que creí que me alienaría y me haría sentirme pequeñita pequeñita.


Y no sé si querría vivir allí, porque me sigue pareciendo inmensa. Pero sí sé que me pertenece y yo le pertenezco a ella.


Quizás ese sea uno de sus encantos... Que te acoge sin importar de dónde vengas.

13 comentarios:

Jajaja dijo...

A Dorami y a mí nos pasó algo similar. Parece increible que una ciudad tan grande pueda ser al mismo tiempo tan acogedora.

M. Jesús dijo...

Cuidado!! que ségún dicen por ahí, algunos se quedan tan impresionados que se quedan por siempre allí y mira niña que ahí mucho glamour, zona cero, inmensas manzanas y grandes rascacielos pero como dice Suntzu ahí no hay azahar y alegria en general en sus lugareños.
Buena estancia por esos lugares de Diós.
Ahhh!! coleciono monedas con lo que la chatarra que te sobre te la compro, si no es personalmente (ya que no quieres nada con los pobres como mi esposa, pequeña y un servidor) a traves de Suntzu. Ok?
Un beso

Arwen dijo...

Jajaja, yo aún no me lo creo. Es una sensación rara.
M. Jesús, me temo que sólo me sobraron dos centavos, que te regalo gustosa. Es que a última hora me dio por soltar toda la chatarra, una vez le pillé el truquillo a tanta moneda rara.
Aún no he cambiado los billetes... Si quieres uno de un dolar o de cinco... Y no es que no quiera nada con vosotros, es que es difícil coincidir, ¿no?
Besitos

Peritoni dijo...

Pues a mí me ha pasado igual, y más la segunda vez. Me iría a vivir allí sin pensármelo.

Arwen dijo...

Peri, empiezo a ver que es un sentimiento más común de lo que pensaba... Lo raro es que lo tenga yo :) Sigo sin saber si me iría allí a vivir, demasiado lejos, demasiado grande...

FLaC dijo...

New York no es de nadie, por eso es de todos. Por eso, cuando compras una ensalada, una macedonia y un bocata y te sientas en Bryant Park a hacer tu primer picnic es como si siempre hubieras estado allí. Aunque claro, la primera vez hay que hacer cosas de turista, pero incluso eso sale natural en Nueva York.
Yo no me atrevía poner Nueva York en palabras, lo puse en imágenes, por si les quieres echar un vistazo.

Y por supuesto: yo me iría a vivir allí toda la vida. Lo que pasa es que haber quien es el guapa que le pide al consejero de educación un traslado permanente a Nueva York (o una línea de metro Nueva York-Málaga).

Me alegro de que te gustara La Ciudad.

Arwen dijo...

FLaC ya vi tus fotitas en su momento. Yo apenas puedo decirlo en palabras, sólo así, como en casa, y el sentimiento fue tan fuerte que tuve que escribirlo... Me quedan las anécdotas más o menos divertidas, que ya iré poniendo acompañadas de alguna foto sí. Pero creo que si en palabras no cabe, en fotos menos.
Besos.
P.S.Yo creo que puedo tener más posibilidades de mudarme, lo bueno de ser de cuerpos generales. Aunque creo que necesitaría un padrino...

Laura dijo...

A mí también me encantó la ciudad, aunque fue una mezcla del encanto propio que tiene, de las vivencias que se dieron y del momento en sí, todo ello tuvo que ver en el recuerdo tan bueno que guardo de mi paso por allí. La verdad es que no me importaría volver, pero el viaje cansa un poco... en fin, todo se andará. Un beso fuerte guapa!

Arwen dijo...

Cuando repitas avísame, Laura, que me voy de cabeza contigo.:D
A ver si hablamos un día de estos, que no sé nada de ti.
Besos fuertes, guapa

Suntzu dijo...

Pues yo aquí ando, con mi té vespertino en la taza que me has traído. ¡Cómo molaaaaa!
Gracias :)
Espero poder ir contigo un día.

Arwen dijo...

Eso Suntzu, repito, esta vez contigo :D

Landahlauts dijo...

A mi me pasó con París. Algo de mi quedó allí.

Saludos

Arwen dijo...

Landa, pues pensaba en París para este verano. Como me ocurra lo mismo definitivamente tengo que trasladar mi residencia :D