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miércoles, julio 09, 2014

Mirada de gato

Hay héroes por todos conocidos y los hay que ni pretendían serlo. Que surgen de las noches con luna, de un gato que se enrosca entre las piernas marcando el aire con su ondulante y erecta cola, y de unas notas de swing al piano que transportan a esos años en los que cualquiera podía ser un héroe, porque todos veían la cotidianidad como una oportunidad para ser mejores personas.
Silcat fue el nombre que decidió darse. Silcat era la firma que dejaba en esos hogares anónimos a los que llevaba una paz y la alegría de recuperar lo más ansiado. Nunca quiso decir cómo había comenzado todo, quizás fue por aquella vez que, simplemente, dejó fruta en la puerta de la anciana vecina a la que escuchó ansiar unos melocotones que no podía permitirse.
Se supone que la magia no existe, pero desde ese momento, desarrolló un sentido que le hacía olfatear, sentir aquello que los demás habían perdido y eran incapaces de encontrar. Y él se topaba con sus deseos. A veces eran cosas materiales (el libro de la infancia, las gafas regaladas por una persona especial que ya no estaba...), otras eran más confusas y sin embargo no complicadas para él. 
Silcat entraba en las viviendas de quienes habían perdido la esperanza y el hogar volvía a llenarse de la calma que da saber que todo saldrá bien. Recorría habitaciones semidesiertas y a oscuras y con sus ojos de gato percibía una tristeza oculta que sólo necesitaba un soplo de alegría, pesares que él cargaba y desaparecían, amores asustados que él llenaba de la confianza para afianzarse.
Al principio era invisible. Es decir, nadie sabía de su presencia y achacaban a la suerte recuperar lo perdido. Pero a raíz de que esa niña de profundos ojos verdes se quedara contemplándolo en medio de la oscuridad de la noche y le preguntara quién era, tuvo que nombrarse. Así que creó su firma. Esa S gatuna que lo significaba todo para muchos y para él no era más que un rastro innecesario. No le pesaban sus noches de insomnio, sus días le daban suficientes motivos para sentirse feliz.

Dedicado a Pedro, un profesor de claqué que inspira no sólo baile



jueves, enero 02, 2014

Gracias

Ayer quemé 2013. Literalmente. Cogí el calendario y hoja a hoja fui quemándolo. Quería que desapareciera en cenizas todo un año que me ha resultado horrible por diversos motivos. Pero, esta tarde, una amiga a la que quiero con locura y que me enseña muchas veces, Yolanda, me ha recordado que no sólo hay que acabar con lo malo. Hay que agradecer lo bueno. Y pedirlo. Así que, aquí va mi lista de agradecimientos. 

Gracias porque soy consciente. Y la consciencia es el primer paso para cambiar lo que me lastra y me atranca en malos pensamientos y momentos.
Gracias porque empecé 2013 riéndome y en buena compañía y ese no fue el único momento en que fui feliz.
Gracias porque tengo un sitio en el que podría vivir todo el tiempo que quiera y la posibilidad de irme cuando me dé la gana.
Gracias, porque tengo un trabajo que me permite conocer diferentes puntos de vista, aprender de quienes plantan cara a la adversidad y mantener la esperanza en la bondad del ser humano.
Gracias, porque logré que mi cuerpo aguantara mi ritmo y me hiciera sentir fuerte por una vez en mi vida.
Gracias porque Yolanda, Amaranta, Antonio, Tamara, Asun, Javi, Xenia, Olga, Jesús y Cristina siguieron a mi lado. Me dieron apoyo, cariño, amor y risas. Y abrazos, algo que necesito mucho.
Gracias porque Davy, Fran y Tony se convirtieron en mis niños, mi pilar, mis pepitos grillos, consejeros y almas gemelas.
Gracias porque mis hermanas, Judit y Mica, me mostraron que ya me ven como soy, que no me juzgan y que saben escucharme y callar, porque yo necesito los silencios.
Gracias porque llegó Charo. Y me riñó. Y también me abrazó, lloró conmigo, me dejó escucharla y guiarla y me sirvió de guía. Me enseñó mi miedo y me animó a superarlo.
Gracias porque Rafa apareció. Y me tendió la mano. Y me dejó entrar en su vida y quiso ayudarme y me permite ser yo, a pesar de ir tan en contra de su propia naturaleza muchas veces.
Gracias porque tengo unos padres que me quieren, aunque no me comprendan ni compartan mi forma de vida.
Gracias porque sigo viva. 

Ahora me queda lo que pido. Es tan complicado como sencillo: Quiero que todo el amor que ahora tengo siga en mi vida, que aprenda a aceptarlo y que sepa devolverlo.
Pido aprender a no asustarme y a saber quererme, pero sobre todo, perdonarme.
Pido conocer mis errores para no repetirlos.
Pido dejarme ser feliz y saber estar triste, porque ambas cosas son parte de la vida.

No sé cómo será 2014. Sólo sé que no estaré sola. No más de lo que yo quiera. Y que si tengo que superar nuevas pruebas, lo haré. Ya no me da miedo. 

lunes, diciembre 30, 2013

Balance

Al final no me resistí. Aunque mi balance de 2013 será breve.
Vete. Vete y no vuelvas, pero déjame aquí a dos personas muy especiales que han llegado, curiosamente cuando empezaste a ir muy mal. Y deja a las que ya estaban y han seguido a mi lado.
Llévate todo lo demás.

sábado, octubre 05, 2013

Imagen proyectada

Sería bonito, aunque quizás fuera más acertado decir curioso, vivir por un día viéndote con los ojos que te ven los demás. Descubriendo esas sutilezas propias que a uno mismo se le escapan y que, sin embargo, parecen claras como cristales limpios para el resto del mundo.
Quizás así podría averiguar cómo o cuándo mi cara dejó de reflejar mi alma. O si mi cara ve más allá que yo y es ese claro reflejo de mi espíritu, que yo no consigo percibir del todo. Porque no deja de asombrarme cómo, cuando peor estoy, cuando más enrabietada, triste, perdida, angustiada o sollozante me siento por dentro, más bien me ven por fuera. 
Después de casi dos meses de desesperación, quizás haya llegado a una calma que no me atrevo a creer, pero que mi cara sí cree y muestra día tras días, ganándose los cumplidos y la felicidad por mí de los que me rodean.
No me importa desprender ese algo que los demás advierten. Lo que me extraña es que yo tenga que pararme a pensarlo, por no sentirlo así, por no sentirme así.
Quizás el destino pretende que aprenda a través de las palabras ajenas, o más bien, de los ojos ajenos, que ya he llegado a ese punto de sosiego al que, en mi opinión, me debería conducir toda esta serie de calamitosas desdichas que me han tenido asustada y en tensión en las últimas semanas.
Quizás debería mirarme en otro espejo. Tus ojos.

jueves, septiembre 26, 2013

Inútiles intentos

El autoengaño es fácil. Eso dicen. Quizás soy una mala alumna. No lo consigo. Puedo deciros y decirme que no es lo que siento, pero siempre sé lo que late en el fondo. A veces duele. 
Sé cuando me ilusiono, aunque no lo diga. Sé cuando me equivoco, aunque me lance al error; sé cuando intento autoengañarme y sé cómo no lo consigo.
También pensaba que sabía que ir directamente hacia las cosas eran una forma de valentía. Pero quizás es sólo, como me dijo una amiga, una forma de chapotear en charcos fácilmente esquivables por no querer aprender. Aunque más bien me conozco demasiado como para no saber que el riesgo me vale la pena.
Las posibles futuras lágrimas bien valen lanzarse. Porque da igual hacía donde haga mi salto al vacío, lo que me mueve es esa excitación de sentir que el suelo ya no está bajo mis pies, el viento en la cara, y sentir ese resto de confianza hacia los otros que, a pesar de todo, aún late en mi corazón. 
No es que no quiera saltar el charco y evitar el barro, simplemente sé que SIEMPRE me levantaré.
No hace mucho también le explicaba a alguien, lo bueno de que el corazón se te rompa (a ella le dije te rompan, pero eso no era cierto, me lo rompí yo) en millones de pedazos hasta el punto de que te duela físicamente es que, cuando ya has tocado fondo después de escarbar y escarbar, y sales, y vuelves; SABES, verdaderamente sabes, que no habrá absolutamente nada que te deje atrapada en ese barro. 
Así que he decidido abandonar mis inútiles intentos de dejar de ser quien soy. No voy a ser kamikaze, pero tampoco voy a protegerme tanto como para renunciar a ilusionarme, intentarlo, vivirlo, disfrutarlo y, si toca, sufrirlo, con una sonrisa y algunas lágrimas.
Y habrá personas que no lo valgan, o que no me merezcan, o que no vean quien soy. Pero yo sí los veré a ellos. Y no les voy a dejar hacerme perderme, pero tampoco voy a dejar de lanzarme. Como algunos dirían, that's life. Y a mí, me gusta vivirla.

lunes, diciembre 31, 2012

Se termina otro año. Y, la verdad, pensaba hacer un balance más bien negativo de este 2012 que terminará en pocas horas. Pero eso fue antes de pararme un momento a reflexionar. Vale, este año bisiesto no ha sido demasiado bueno para mi familia. Vale, mi salud se ha visto algo mermada en el último trimestre (como siempre nada grave, pero sí engorroso) y, vale, la Navidad vino con una triste noticia para una amiga que me tocó de cerca.
Sin embargo, miro hacia atrás y no puedo dejar de ver 2012 como un gran año para mí. 2012 ha sido el año que me dio la oportunidad de empezar de cero y reconstruirme más fuerte y más confiada. 2012 ha sido el año en el que he conseguido sentirme bien conmigo misma y crecer mucho. Y, sobre todo, este año que termina en breve, ha sido el año en el que han llegado a mi vida personas que la han cambiado a mejor, sin olvidarme de quienes llevan unos cuantos años dándome su apoyo, su alegría y su comprensión.
Pero hoy, por ser momento de balance, quiero centrarme en esas personas que han inundado mi vida llenándola de cosas buenas.
La primera, por orden y por peso, fue Yolanda. Si bien hace unos días le dediqué una entrada con tono triste, de nuevo quiero resaltar lo importante que ha sido ella para mí este año. Y no sólo por ella misma, si no también por las personas que me ha traído.
Porque la segunda persona es Antonio. Compañero de funky, desde el primer día me dio toda su amistad, cariño y bondad. Antonio es de las personas más dulces, sinceras e increíblemente empáticas que conozco. Y siempre nos recuerda a los demás que hay que ponerse en el lugar del otro. 
Gus ya era conocido, pero en 2012 se ha convertido en mi pilar, mi hermano, mi compañero, mi confesor, consejero... Todo. Yo creo que sólo nos faltó hacernos novios, pero lo prefiero de amigo, porque así sé que estará a mi lado siempre, así de egoísta soy con él. Realmente hace un año que nos conocemos y me parece toda una vida buena.
Luego está todo el Yoly's group. A todos y cada uno de ellos les debo grandes momentos de risas, aventuras y disfrute. Pero no puedo evitar destacar a alguno. Mi Davy, mi querido Davy. Sosegado, reflexivo, atento, amigo, siempre amigo. Y Mayte, a veces burbujilla como yo, siempre positiva, aun cuando su alma a veces llore. Amaranta ha sido confesora y amiga. Compañera de gimnasio, salidas, risas y lágrimas. Su peso en oro me vale, y a veces se le olvida.
Asun me vino por el trabajo. Y me llenó con su fuerza y su alegría. No conozco a nadie más capaz de mirarle a la cara a la vida y sonreirle y decirle que es bella, aunque reconozca sus momentos feos. Asun son unos ojos que brillan, una mano que sustenta. 
Jorge, aunque haya decidido dejarlo a un lado de mi vida, en su momento me aportó seguridad. Me dio confianza en mí, me hizo sentir guapa y deseable en un momento en el que me sentía de todo, menos guapa o deseable o segura. Y me hizo reir cuando tanta lágrima casi había ahogado mi risa. Y eso no voy a quitárselo. E incluso el daño que me ha hecho me ha servido para seguir creciendo.
Entonces, gracias a Davy y su manía de hablarlo todo, llegó Pedro. Pedro me trajo la esperanza de que se puede encontrar a alguien, de repente, que te haga sentir en dos frases como si lo conocieras de toda la vida. Me devolvió mi amor por los libros y las palabras, me hizo comprender que sólo yo podía cumplir o no mis sueños. Queriendo o sin querer me dio amor, amistad, esperanza y ganas de intentarlo todo, cuando yo pensaba que no me quedaban fuerzas para nada y que había sueños incumplibles (pues no es así, a la prueba que es mi piano me remito).
Junto a él, mis libreros, Mayte, Quico; mi club de lectura y su gente, especialmente Lourdes, con ese cariño...
Fran, de mi familia funkera, se reveló como mi alma gemela en muchos aspectos. Me aporta lucidez, cariño, mimos y fuerza, porque él es fuerte, aunque ahora haya momentos en los que se haya sentido pequeñito. Pues no, es grande y encontrará a alguien grande como él, estoy segura.
Y sí, mi familia funkera está ahí con Maca, y Juanillo, y Rider y Belén, y todos, nuevas incorporaciones o quienes me vieron bailar por primera vez hace ya más de un año.
Mi curso de profesora también me trajo buena gente. Todos ellos me brindaron risas, amistad, momentos inolvidables, más ganas de crecer, de aprender con y de ellos: Cristina, Antonio, David, Dani, Juan, Auxi, Emmanuel, Victor, Inma, Maricruz.
Así que, mirando a 2012 me encuentro con quienes son mis amigos de hace años y a los que quiero con locura, y a todos esos que son ya mis amigos, y que parecen haber pertenecido a mi vida o yo a las suyas siempre, porque están. Siempre.
Por eso, venga lo que venga en 2013, yo tomaré las uvas con una sonrisa en la boca y el corazón grande, cargado de todo el amor que me brindan todas y cada una de las personas que forman parte de mi vida. Soy afortunada. 2013 sólo podrá traer más felicidad.


viernes, diciembre 28, 2012

Me cuesta aceptar cumplidos. No llevo bien el pensar que alguien me quiere, me aprecia, simplemente porque soy quien soy. Aunque yo los haga, me cuesta creer en la sinceridad de los gestos de buena voluntad desinteresados. Y sin embargo, siempre, siempre, tengo a mi alrededor personas que me demuestran continuamente que la bondad existe, que somos buenos por naturaleza.
Xosé llegó a mi vida por este blog. No recuerdo ya cómo fue que dio con En busca... Pero un día empezó a hacerme comentarios. Creó su blog, nos seguimos mutuamente y, un buen día, las palabras blogueras se transformaron en mails, comentarios de face, y largas conversaciones, siempre con un teclado por delante. 
En los creo que ya más de cinco años que nos conocemos no nos hemos visto nunca, pero hemos compartido buenos y malos momentos el uno del otro.
Y siempre me ha sorprendido. Su bondad, su dulzura, su disposición.
Xosé es un currante, trabaja por él y por un mundo mejor. Pendiente de su mujer, pendiente de sus amigos. Sin haber probado uno de sus platos sé que es un buen cocinero. Que es positivo. Que quiere sinceramente. 
Hoy he recibido un gran regalo de él. Bueno, dos. Uno es puramente material: unos libros que han llegado por correo y que aunque fueron pensados en parte como regalo retrasado por mi cumpleaños, para mí (que no tendré regalos en casa este año), han sido mis presentes navideños. El otro, el que me ha hecho llorar de felicidad, han sido sus palabras. Tanto la dedicatoria del libro que él ha traducido (La cocina de Alice B. Toklas, de Black List, desde aquí lo recomiendo); como lo que me ha escrito en su postal navideña me ha llegado al corazón. Y sí, Galicia y Andalucía están al lado. Y sí, hay quien te conoce sin haberte mirado nunca a los ojos.
Jamás creí en que internet pudiera crear verdadera amistad. Pues Xosé (y mi Anita asturiana; y mi Regi...), son la prueba. De que la gente buena está a tu lado y lejos. Pero está. Así que, gracias Xosé, por devolverme mi fe en la bondad humana. Gracias por ser tú.

martes, julio 10, 2012

Por mucho que me emperre a veces en lo contrario, sólo puedo sentirme feliz y afortunada. Solitaria como soy por naturaleza (o por imposición), me doy cuenta ahora de que, de sola y soledad, nada. Siempre he tenido la suerte de tener quien me quisiera, pero nunca hasta ahora me había sentido tan arropada ni mi amor se ha multiplicado tanto. Siempre han dicho que no se tienen más amigos que los que podrías contar con una mano. Y siempre he dado por válida esta premisa. Hasta ahora. Porque ahora me siento rodeada de personas a las que quiero, que me gusta tener a mi lado, con las que comparto alegrías y penas, pero sobre todo buenos momentos.
Con total sinceridad me entrego y recibo. Y por extraño, o triste, que parezca, por primera vez me siento segura en esta entrega y en lo que se me ofrece. Desconfiada también por naturaleza, prevenida siempre a recibir daño, como un perro abandonado que se rebela incluso contra quien intente acogerle; ahora me dejo querer y quiero. Sin más condiciones que las de ser libres. Sin más premisas.
Es bonito saber que los amigos están ahí. Es bonito querer y saberse querida.

lunes, mayo 07, 2012

Encajar en mi sitio

Durante toda mi vida me he sentido fuera de lugar la mayor parte del tiempo. Ni en mi propia familia me sentía integrada. Es inherente a mí sentir, en un momento u otro, qué hago en un sitio, dónde está mi lugar entre las personas que me rodean.

Mi desarraigo no me ha ayudado. Si no te sientes de ningún lugar, difícilmente puedes pensarte colocada dentro de este puzzle que es el mundo. Si no tienes vínculos con los sitios, no puedes sentirte parte de las personas que los habitan.

Al volver a Sevilla por ¿cuarta vez? en ocho años, los sentimientos de no pertenencia, de necesidad de escape me hicieron difícil sentirme integrada en la ciudad.
Poco a poco las personas, mis amigos, una vez más, me enlazaron a un lugar, me hicieron sentirme pasito a pasito como en casa.

Pero aún había momentos en los que me creía ajena, descolocada, fuera de sitio.

Y me pasaron muchas cosas. Y fui feliz y también sufrí mucho. Sufrí tanto como para plantearme quién era yo y cómo podía dejarme de tal forma hasta transformarme en alguien en quién no me reconocí. Sufrí hasta que me dolió el alma y se me rompió en millones de pedazos el corazón.

Y fue lo mejor que me podía haber pasado.
Mi corazón roto me hizo levantarme de nuevo y mirar alrededor.

Y encontré que a mis amigos y compañeros, que me sostuvieron en esas semanas de locura, se habían unido otros, ahora ya mis amigos, ahora mi familia.

Y encajo. Por primera vez en mi vida soy la pieza que le faltaba a mi puzzle para sentirme parte de algo. De vosotros. TODOS vosotros, los que me acompañastéis desde el principio de mi caída y resurgir; y quienes habéis llegado para tenderme esa mano y hacerme sentir parte del todo.

Y ENCAJO.

Y, de repente, ser parte de algo me hace saberme alguien, y sentirme querida por tantos me hace comprender que todo el amor que siempre di y quise dar y sigo dando da unos frutos inesperados.
Porque ENCAJO. Y ahora sé que mi sitio, está a vuestro lado.

domingo, mayo 29, 2011

Vergüenza política

Porque no la tienen ni saben lo que es, si no, éso es lo que deberían sentir los políticos de nuestro país que, mientras se mantuvieron casi mudos (si no mudos, prudentes como nunca) antes de las elecciones por las acampadas para pedir el cambio, después de saber que ya tienen lo que querían (el poder que asumen que pueden manejar como les dé la gana), se dedican a lanzar a quienes no tienen más remedio que obedecer para levantar a los que, PACÍFICAMENTE, les están pidiendo responsabilidad y cambio.
No pienso caer en cargar contra la policía. Los verdaderos cobardes son otros que no se dejan salpicar por su culpa.
Lo dicho, una vergüenza muy grande.

jueves, mayo 19, 2011

Orgullo patrio

Jamás pensé que esas palabras se formarían en mi mente. ¿Sentirme orgullosa de mi país? ¿Yo, que jamás he sentido ningún lugar como mi patria? Y, sin embargo, aquí me tenéis, con orgullo patrio por mi gente, por la gente que estamos en la calle, que nos hemos decidido a quejarnos de forma PACÍFICA, que nos hemos lanzado a pedir el cambio que tanta falta hacía.


Sinceramente, había perdido la esperanza. Desde hace mucho tiempo sentía el espíritu enrabietado porque yo sola no sabía como moverme, qué hacer. Y reiteraba la necesidad de salir a las calles, y hacía campaña para ello en casa, en el trabajo, con los amigos, con cualquiera que me preguntara. Pero no supe organizarlo.


Han sabido hacerlo por mí y me siento orgullosa. Orgullosa de que no seamos políticos, pero pidamos un cambio en la política y sobre todo en las personas que se dedican a ello.

Orgullosa de que no seamos economistas, pero intentemos plantear opciones.

Orgullosa de que hablemos, dialoguemos, escuchemos y nos respetemos estando en la calle como hay gente que piensa desde la izquierda, quienes piensan desde la derecha, apolíticos, creyentes y no creyentes, heterosexuales y homosexuales, jóvenes y mayores, trabajadores y parados...

Ahora nos queda, de todas formas, una tarea igual de dura que la de lanzarnos a la calle:

No cansarnos después de este domingo;

no dejarnos politizar, por muchos intentos que hay ahora mismo;

no parar hasta que, de verdad, se vea que algo se mueve por arriba, que es de dónde debería haber venido la responsabilidad y el cambio.

domingo, noviembre 29, 2009

Lo que me hacéis sentir

Andaba buscando unas cosas por el blog, y, claro eso tiene de malo que al final me pongo a releer porque así recuerdo el pasado, supero situaciones, sonrío con cosas que me pusieron triste e, incluso, a veces encuentro inspiración... Que es lo que me ha pasado esta vez.
Releyendo un texto que tiene ya dos añitos (me parece increíble), he visto que más o menos cumplí vuestras peticiones, menos una, para que escribiera sobre lo que me provocáis los que me visitáis y dejáis aquí vuestros comentarios.
Bien sabéis que hace tiempo que tengo esto medio abandonado (aunque parece que los nuevos vientos me están volviendo a pedir palabras), pero siempre habéis seguido ahí e, incluso en estos momentos de silencio, siempre habéis aportado vuestro granito de arena a esas entradas que eran más imágenes que pensamientos...
Y luego tengo cientos de vuestras visitas y aportaciones para poder tener claro qué me hacéis sentir.
Primero, sorpresa. Jamás pensé que algo que no son más que mis pensamientos, mi vida, mis paranoias e historias pudiera provocar interés en alguién. Interés sincero de personas que no me conocían, y lo digo en pasado porque tengo el convencimiento de que la mayoría de vosotros sabe ahora más o menos quién soy. A pesar de que sólo tengáis parte del cuadro.
Lo segundo, emoción. Me emocionáis hasta hacerme reir o llorar, hasta conseguir que reflexione, que pueda alejarme y valorar todos los puntos de vista para tomar decisiones. Y me encanta que me hagáis sentir, porque eso fue lo que me dijo que seguía viva en momentos tan dolorosos que casi dudé de ello.
La alegría es otro de los sentimientos que me habéis provocado. Aquí os juntáis personas a las que conozco personalmente, y otros que no. Amigos de años y nuevos amigos, extraños y quienes dejan de serlo. Y me hacéis sentir que no estoy sola. Quiero decir, tengo tendencia a sentirme desvinculada del mundo, a parte, por ser distinta. Pues no, no soy tan distinta y, ¿sabéis?, eso alegra.
Pero, sobre todo, me hacéis pensar que merece la pena. Que hay gente buena, sincera, que hace cosas por ayudar a los demás, desde sus pequeños mundos, que son grandes. Y no lo digo por el apoyo que me hayáis podido dar a mí con vuestras palabras, sino por muchas de vuestras historias, por la forma en la que se os puede percibir.
Así que, sí, lo confieso, empecé escribiendo este blog para mí y, ahora, al cabo de muchos años, la mayoría de lo que escribo es por vosotros. Porque me gusta poder arrancaros a veces una sonrisa, porque es agradable saber que vosotros también llegastéis a sentir lo que yo pueda sentir (especialmente cuando son cosas buenas), porque por primera vez me atreví de verdad a desnudar en palabras lo que soy y descubrí que se recibió con respeto.
En definitiva, todos vosotros me hacéis sentir felicidad. Podéis estar orgullosos de ello.

lunes, octubre 19, 2009

Un año más

El pasado sábado este blog cumplió tres añitos. La verdad es que como estoy muy desconectada, ya sabéis, no me habría acordado sino fuera por la alarma del móvil (lo que no está en mi móvil no existe) y cuando leí el mensaje me quedé un poco sorprendida.

Me parece increíble que ya hayan pasado tres años desde que en la, ahora lejana, Oviedo me decidiera a iniciar esta andadura escrita para que mis amigos de aquí, de Sevilla, pero también de Melilla, de Mérida, de Granada... pudieran saber cómo me iba o qué se me pasaba por la cabeza sin esfuerzo y sin tener que estar continuamente llamándonos.

Mucho ha llovido desde entonces: la lejanía asturiana se convirtió en cercanía sevillana; de la compañía que parecía para toda una vida (el amor es eterno mientras dura) pasé a la soledad acompañada (¡ay, estos amigos que no me dejan!); de estar opositando a ser funcionaria; de una salud que parecía más o menos inquebrantable a problemas varios que han provocado también altibajos en mi ánimo... Y de un blog más pequeñito a algo que se me hizo tan grande que decidí abandonarlo por un tiempo.

Mirando atrás veo algunas cosas tristes, dolorosas y que me han afectado mucho, y sin embargo, no puedo evitar hacer un balance positivo: del blog que tantas palabras ha conseguido sacarme y tan buenos ratos me ha traído gracias a vosotros, fieles incluso en la distancia y el olvido de este espacio que yo misma elegí; y de mi vida en general.

Está claro que no voy a negar que la poca salud mermó mi ánimo, pero afortunadamente nunca ha sido nada grave. Y mi vida ha mejorado. Aunque a veces no lo vea. Pero ha mejorado porque vivo exactamente la vida que quiero vivir en cada momento, voy marcando mi ritmo y aunque a veces me tenga que espolear para volver a entrar en vereda (que si no me dejo dominar), en general puedo decir que mi vida es mía.

Así que lo que os puedo decir es que el blog me ha ayudado, y que os animéis a atreveros: no sólo a expresaros en palabras escritas, sino a escoger vuestra vida porque, mientras no piséis la libertad de otro, sino sois vosotros los que decidís cómo vivir sí que podría ser un tiempo perdido... Y no estamos aquí para eso, ¿verdad?

domingo, julio 05, 2009

Gracias

A los que estáis ahí
y me rodeáis
y me apoyáis
y aguantáis mis paranoias
y mis días malos
y me abrazáis
y me dejáis que os abrace
y os vais conmigo de viaje
y esperáis para ir al cine porque quiero ver una peli que no vería con nadie más
y os saltáis la dieta porque hoy es mi cumple y no puedo celebrarlo sin tarta de chocolate
y me queréis


Porque yo también os quiero y mi vida no sería ni la mitad de buena si no estuvieráis conmigo.

Gracias

sábado, enero 03, 2009

Carta a los Reyes Magos

Ya sé que el año pasado pedí cosas para vosotros. Sin embargo, este año me vais a permitir que sea un poquito más egoísta y la carta a los Reyes se centre en mí. Y no es que necesite muchas cosas, pero me temo que alguna ayuda no me vendría mal en determinados momentos.





De manera que lo primero que pido a los Reyes es salud. No tengo nada grave y de todo me repongo (afortunadamente), pero, bueno, me gustaría que en 2009 se acabaran mis afonías, lesiones varias, y catarros eternos, más que nada porque estas enfermedades lo único que me acaban trayendo es tiempo para pensar y eso, en mi caso no es nada bueno.

Esto me lleva a mi segunda petición: una cabeza en calma. Porque sí, vale, estoy muy feliz la mayor parte del tiempo, pero luego llegan momentos como mes y medio de baja y me empiezan a rondar las paranoias tales como que no quiero enamorarme porque siempre me equivoco, y tampoco me gustaría quedarme sola de por vida (que a ver cómo combinas ambos deseos sin dividirte en dos).

Creo que la cabeza en calma abriría el camino, pero, ya puestos, también me gustaría que Sus Señoras Majestades se prestasen a darme paciencia y ánimo para estudiar de una vez por todas en serio y aprobar la promoción. Esta paciencia debería venir acompañada de una pócima de olvido, para que cada vez que me ponga a estudiar no recuerde a J. (por el que, en cierto modo, oposité la primera vez y que mucho me ayudó-incluso de las maneras más extrañas y que él jamás pensaría- para lograr mi plaza).

Podría pedir también que me facilitaran encontrar un piso que pueda pagar yo sola, pero me conformaría con que hicieran felices a todas las personas a las que quiero y no les faltara de nada, ni la sonrisa diaria, ni la mano amiga presta, ni el corazón que los guarde, ni el dinero que les permita vivir (que, por muy material que sea, hace falta).

Yo creo que me harán caso, ¿y vosotros?

Imagen de www.abcpedia.com

miércoles, diciembre 31, 2008

De cabeza al 2009

Aquí estamos otra vez en otro fin de año. No he cumplido mi propia promesa de pasar cada Nochevieja en un país diferente, iniciada el año pasado, pero no voy a decir nada. Podría estar en unos cuantos sitios, pero he decidido cuidar mi garganta y disfrutar de una noche en familia (que espero no me acabe deprimiendo, todo sea dicho).


En realidad, no me puedo quejar. Empecé 2008 muy bien y el año se ha mantenido en esa línea. Después de unos primeros seis meses bastante deprimentes gracias a mis esperanzas infundadas porque volviera algo y alguien que había terminado definitivamente, una visita me devolvió la lucidez y la alegría, y desde entonces no he parado.


Ha sido un año en el que no he estudiado todo lo que debería (a ver que pasa con la promoción...), pero en el que he conocido gente maravillosa; he sido la que quise ser muchas veces y no fui (Towers ha facilitado que salga mi vena juerguista); he cumplido deseos que tenía desde hacía años (ese Londres); me he enfrentado a miedos (de nuevo ese Londres, en soledad), he escrito mucho más de lo que lo había hecho en años y he sido y soy muy muy feliz.


De hecho, no tendré todo lo que me gustaría, pero realmente me basta con lo que hay. Tengo mis momentos, como todos, pero la media me lleva a decir que ha sido el mejor año en mucho tiempo,y, no sé por qué, tengo la sensación de que 2009 va a seguir en esa línea.


Así que, esta noche me tomaré las doce uvas y pensaré en vosotros, para que tengáis un año más bueno aún, con más alegrías, más sorpresas agradables, gente que os quiera a vuestro lado y muchas sonrisas.
Foto extraída de kindo.com

sábado, diciembre 27, 2008

Mi portal de Belén

Le he dicho a Efter que le enseñaría el Belén que ponemos en casa. Pero tengo que hacer una aclaración. Colaboro en su montaje, pero es mi padre el que se encarga de toda la parafernalia y mis sobrinas y yo colocamos los personajes y demás elementos. En mi casa de Asturias ponía un Nacimiento y adornaba las ventanas con luces y ponía espumillón por las lámparas. Soy una forofa de los adornos navideños, que tiemble mi futuro piso...








Ahora una vista general





Y el Portal de cerca


A mí, la verdad, me mola. Poco a poco vamos acercando los Reyes hasta el Portal, y el día 6 ya están ahí, pegaditos pegaditos para darle al Niño el oro, el incienso y la mirra. No lo puedo evitar, ¡me encanta!

martes, diciembre 23, 2008

Navidad

Llevaba yo un día un poco así... He tenido que salir a hacer unas compras, y aunque apenas hablo ya en las tiendas por mis problemas de garganta (quien me ha visto y quien me ve), sí que digo gracias y deseo feliz Navidad... Y ni Dios me contestaba, creo que sólo una señora me ha respondido a la felicitación. Así que he vuelto a casa pensando que qué le pasaba a la gente, que hay que ver qué pena que nadie felicite la Navidad y que si será que apenas me sale la voz otra vez o qué...

Sin embargo, ha habido una cosa que me ha levantado el ánimo y me ha devuelto la confianza en el espíritu navideño. Normalmente no miro el buzón de mi casa, pero como estoy esperando las notas de inglés, hoy he bajado a abrirlo. Y no, no estaban mis notas de inglés (Dios, qué intriga). Lo que me he encontrado es una postal navideña que mis compañeros de oficina me han mandado para desearme felices fiestas y una pronta recuperación.

Y, vale, ya sé que es que estoy de un sensible que no es normal, y, vale, en realidad no es para tanto, pero casi me pongo a llorar de la ilusión que me ha hecho. Porque, aunque desde que entré en esa oficina (hace casi dos años ya, Dios mío), siempre he pensado que me llevaba más o menos bien con todos los compis y que, quien más y quien menos, todos me apreciaban, recibir esta postal, bueno, que me ha parecido un detalle, porque no tenían por qué hacerlo, porque, incluso los que hayan firmado porque lo hacían los demás, han mostrado un cierto interés.

Así que, recuperada mi alegría navideña, sólo me queda desearos a todos vosotros lo mejor para las fiestas, que os podáis reunir con la gente que queréis y seáis capaces de decírselo, y que seais completamente felices.

¡FELIZ NAVIDAD!

jueves, noviembre 20, 2008

Pornografía infantil NO

Podría explicar mi rechazo a la pornografía infantil con mis palabras, pero creo que la Viajera lo ha hecho bastante mejor de lo que yo lo haría, así que dejo aquí su texto. Sólo una apreciación, en el caso de los pederastas dejo de creer que el sistema que los castigue debería ser más bueno que ellos. Por mi parte sería total y absolutamente cruel con estas ¿personas?

La Viajera dice:
Hace no mucho tiempo, encontré por casualidad -bueno, por casualidad, no: estuve investigando para ver si era tan fácil- un montón de grupos en Microsoft (es decir, en groups.msn.com) con fotografías de niños desnudos o manteniendo relaciones sexuales. No voy a regalarles la grandeza de considerar que son enfermos, porque a los enfermos se les comprende y se les compadece (pobrecito, es que como está mal de la cabeza, se folla a una niña de cuatro años...). Tampoco voy a regalarles la grandeza de considerarlos monstruos. No me apetece, ni quiero, ni puedo. Y no voy a opinar sobre la castración química ni demás, porque tengo un grave dilema moral con los delitos sexuales (que consiste, nada más, en que, aunque comprendo que el sistema debe ser mejor que la gente que condena, mis tripas me recomiendan torturarlos hasta lo infinito y una muerte lenta y dolorosa y sádica).
Buscan ciertas palabras clave: lolitas, pornografía+infantil, angels, boylover, preteens, girlover, childlover, feet boy, pedoboy, boyboy o fetishboy. También pienso que, si nosotros las buscáramos, podríamos denunciar las páginas a la Policía Nacional. Es fácil. Sólo hay que pulsar aquí... Eso sí, la denuncia tiene que ser en persona. O a través de la web de Protegeles, de forma anónima.

miércoles, octubre 01, 2008

London: people I've met

Mi viaje en soledad a Londres no fue tan en soledad, afortunadamente. Tengo amigos que no sé si me los merezco y entre los que ya estaban allí y los que me fueron a visitar, al final mis días sola fueron nada más que cuatro.


Mi primer encuentro fue con Kupe. Ha sido el primer blogger al que he conocido personalmente y sencillamente me ha confirmado que hay mucha gente por aquí que merece la pena. Kupe es como su blog, pero mejor. Encantadora, agradable, y muy muy inteligente. Me explicó un montón de cosas de Grenwich (ahora ya sé que se pronuncia Grinich) que bien me la habría llevado por todo Londres para que me ilustrara, me llevó a mi primer mercadillo londinense y disfruté de una charla de lo más amena. Porque ver a Kupe fue como estar con una vieja amiga. Total confianza, complicidad... ¡Y su hijo es mucho más mono en la realidad (que ya parecía difícil)!, aunque estaba malín el pobre. Ahora espero que ella pueda devolverme la visita, porque imperdonablemente no conoce mi querido sur y, vamos, no se puede vivir en Londres y no haber visitado Sevilla, digo yo. Así que, nada, desde aquí le repito mi invitación.




Después de ella, Antonio tuvo más tiempo del que yo pensaba con su curso allí y me acompañó gustoso al mercadillo de Portobello (donde encontré mi primera ganga londinense, un vestido precioso que supongo que ya luciré por aquí). Luego nos fuimos a Kensington, Hyde Park, la zona de los museos, el Soho para cenar... Y otro día lo volví a arrastrar de tiendas (pobrecito). La verdad es que me encantó encontrarlo en Londres. Llevábamos unos siete meses sin vernos (eso que vivimos a dos horas de coche en España) y lo echaba de menos. Fue muy agradable pasear con él, de tiendas, por la orilla del río, por los parques de Londres. Me encanta hablar con él, porque es fácil, porque le saca punta a casi todo, porque tiene toda la vida por delante y comparte sus planes, lo que me devuelve a mí la ilusión y las ganas también de hacer planes y de saber que queda toda la vida por cumplirlos... La pena fue que no pude acompañarlo en una de sus juergas nocturnas... Para la próxima no me lo pierdo.




El mismo día de Portobello estuvimos con Anthony, que días después me llevó a visitar Oxford. Pensaba que al final no coincidiríamos en ningún sitio, pero me dio una agradable sorpresa, así que disfrutamos de paseos, vistas y, por supuesto, dulces (si no ni él sería él ni yo, yo), pero esta vez en un entorno completamente distinto... Además de enseñarme Oxford y permitirme un cierto relax (fue él, el que se encargó de preguntar esta vez, ya tenía la cabeza yo para explotar de tanto inglés), cenamos con unos amigos suyos encantadores, que fueron mi prueba de fuego, más bien no superada. Está claro que de uno en uno vale, pero hablar con tres británicos a la vez sigue siendo todo un reto para mí: cuando mi cerebro ha procesado la información hacer cualquier comentario está fuera de lugar... Pero me lo pasé estupendamente bien, no voy a negarlo. Aunque siempre le echaré en cara que no me animara lo suficiente para comprarme otro vestido que vi. Claro, él tan contento con su camiseta...


Y para rematar mi visita, cuando ya no me esperaba quedar con nadie más y empezaba a pararme a hablar con las viejas de los parques (tened en cuenta que me gusta hablar, mucho, y viajar sola lo que tiene es que no tienes interlocutor fijo), J. me llamó porque tenía una entrevista en Londres y me llevó a probar la comida hindú (lo sé, lo sé, soy lo peor por no haberla probado antes) y dar un paseo por Candem Market... Eso sí, al final ella se fue y me dejó a mí entre las tiendas, necesité unas cuantas horas más para recorrerlo entero.


De manera que Greenwich, Portobello, Hyde Park, el Museo de Ciencias Naturales, Carnaby Street, Oxford, Candem Market, el paseo del río... Tuvieron para mí el encanto añadido de compartirlos, de reencuentros con personas que hacía bastante que no veía o que quería conocer. Porque estar sola no me habría importado, pero tener con quien sonreír por algo que me sorprende, con quien comentar la última pinta rara que pase por la calle o consultar si esta o aquella compra puede estar bien dieron más valor a mi viaje. Y me encantó comprobar las buenas personas que me rodean, porque realmente significó mucho poder verlas a todas ellas (que sabían mis nervios previos al viaje por ir sola y quisieron estar ahí para decirme 'ves, no pasa nada, al final tienes apoyo').