miércoles, febrero 13, 2008
Mi abrigo rojo... teja
martes, febrero 12, 2008
Seda
Él mismo dijo que es más que una historia de amor, es una narración hermosa de lo que es amar, porque el final me ha sorprendido, a mí que suelo leer los destinos de los personajes mucho antes que otros lectores, a mí, que repito a veces que ya todo está dicho... Quedan las formas de decirlo y Baricco ha tenido una de las mejores.No soy de frases, pero no he podido dejar de marcar algunas de este libro. No es que sean las más hermosas del mundo, ni las más significativas, pero a mí me han dicho algo, me han tocado el alma con la misma suavidad con la que pasé las páginas de este libro temiendo que la dulzura y calma que leía en las páginas fuera interrumpida por mi brusquedad.
jueves, febrero 07, 2008
Despedidas
¿Por qué yo?
Para hacer musculación antes tengo que calentar con algún ejercicio aeróbico, y como la mayoría de las máquinas para hacerlo (andadores o como se llamen, unos extraños aparatos con palancas y donde se ponen los pies como si estuvieras subiendo y otras raras cosas) me dan miedo, siempre opto por la tradicional bici estática. Soy una mujer de costumbres, así que, habitualmente, me subo a la misma bici, elijo un programa de cardio (para alcanzar un determinado número de pulsaciones) y pedaleo con saña mientras contemplo un campo de fútbol situado frente a mi gimnasio.
Normalmente, cuando llevo unos cuatro minutos al pedal alcanzo las pulsaciones requeridas, unas 150, con lo que la dureza de los pedales se suaviza y voy más cómoda. Sudo sin pasarme y mi corazón aguanta bien el tirón.
Sin embargo, el otro día, después de un mes sin pisar la bici porque iba al gimnasio después de andar media hora, creí morir en el intento. Como cada tarde, marqué el programa de cardio, me subí a la bici y comencé a pedalear con tranquilidad pensando en mis cosas. De repente, me doy cuenta de que los pedales se endurecen cada vez más y más y más y más porque se ajustan para que alcances el ritmo objetivo, y el sudor empieza a correrme por la cara, el corazón parece que se me quiere salir por la boca y mi cara comienza a tornarse roja (no la vi, pero me la imagino).
Lo estaba pasando realmente mal y cuando empiezo a pensar que debo estar enferma una señora sentada dos bicis más allá comienza a hablarme. A duras penas soy capaz de girar la cabeza para mirarla mientras mis piernas pelean con los pedales, de una dureza fuera de lo común...
'Niña, ¿tú sabes si los aparatitos esos (señala un mando en la bici entre nosotras dos) es para escuchar las teles (hay varias repartidas por toda la sala, hacia las que miran los aparatos)?' .
Y yo, medio asfixiada, pero siempre educada, con un hilo de voz aún tengo fuerzas para decirle 'creo que sí, pero nunca lo he probado'. Y sigo concentrada en las pulsaciones que marca la máquina, 90, mientras mi cuerpo parece decirme 'vas a morir'.
Y la señora se cambia de bici, y se pone a mi lado...
'Y ¿los auriculares? ¿de dónde los saco? Aquí hay una cajita como los que dan en el tren, pero esta vacía'.
Y yo, ahí, ya morada que debía estar 'uff, no sé, quizás haya que pedirlo a gerencia, o traerlos de casa', contesto, mientras mi alma quiere escaparse de mi cuerpo para poder librarse de aquel sufrimiento.
'Si es que nunca hay nadie, antes siempre había un monitor, pero ahora...'
Y la miro sin contestar, segura de que mi muerte está cerca, porque llevo cinco minutos y medio en la bici y no cambia de 90 pulsaciones. Y la miro a ella, y la veo tan pancha y se me ilumina el cerebro '¡este chisme se ha jodido!'.
Por fin, me suelto durante breves instantes de los sensores de pulsaciones y vuelvo a poner las manos.
¡174 pulsaciones! De golpe, los pedales no es que se pongan blandos, es que casi giran solos, bajo la velocidad y, poco a poco, muy poco a poco, mi corazón se va relajando, el sudor que empapa mi pelo, mi cara, mi camiseta, deja de fluir cual surtidor de agua...
Y mi ahora compañera de bici, continúa con su charla. 'Esto, ¿y no sabrás el horario de tonificación, verdad? Es que lo miré antes pero no lo recuerdo'...
lunes, febrero 04, 2008
Esperar tu tacto. Incluso sin tu presencia. Esperar tus manos retirando mi pelo, acariciando el borde de mi cara, sujetando suavemente mi cuello para acercar, lentamente, sin dejar de mirarme a los ojos, tu boca a la mía. Primero nuestros labios se rozarán, y, en cuanto se sientan, se besarán apasionadamente, y me permitirás morderte, dulcemente, y nuestras lenguas se lamerán, por dentro y por fuera.Recuperar
domingo, febrero 03, 2008
Expiación
Ha sido la última película que he visto. Keira Knightley no es una actriz que me guste especialmente, pero los comentarios que había oído sobre la película y el trailer (sabéis que a veces son engañosos) me habían llamado la atención, hasta tal punto que, incluso, intenté verla en versión original. No pude por cuestiones de horario. Así que ayer fui a verla, doblada. Y no me defraudó.
Pero, después de este análisis, debo caer en la frivolidad y hablar del protagonista masculino. James McAvoy era un total desconocido para mí hasta ayer, y debo confesar que me ha gustado. No es una belleza universal, pero entre el personaje que interpretaba y esos planos de sus ojos salí del cine prendada de él. Así que me permito la pequeña licencia de dejaros aquí algunas fotos suyas para que os alegren la vista. Y si sabéis algo más de él, ya sabéis, contadlo.
sábado, febrero 02, 2008
Incomprensión
viernes, febrero 01, 2008
Desayuno
jueves, enero 31, 2008
Escribir

domingo, enero 27, 2008
Happy Ending
Entonces me planteo por qué a mí me anima y me gusta tanto. Quizás sea precisamente esa frase, porque los finales felices siempre recuerdan a películas empalagosas, a escenas en ocasiones demasiado irreales. Y la gloria...
Yo prefiero el amor real, el que te hace feliz no en un final, si no en un día a día, en una vida compartida. En el amor que te duele y te revive, te lleva a discusiones y a reconciliaciones maravillosas, en definitiva, el amor que todos hemos sentido alguna vez.
Y no voy a negar que, en ocasiones, todos hemos creído vivir en una película y hemos soñado con esos finales felices en los que se comen perdices y el sol se pone detrás nuestra mientras suena cualquiera de las canciones que todos tenemos en la cabeza para 'nuestros momentos'.
Pero incluso con ese romanticismo de libro (o de Hollywood) a cuestas, sigo prefiriendo las otras formas en las que se ama y en las que se pierde el amor, las que nos tocan el alma porque somos protagonistas indiscutibles de una realidad no tan rosa, pero sí mucho más intensa.
Así que, aquí va la canción:
Wake up in the morning, stumble on my life
This is the hardest story that I’ve ever told
This is the way you left me,
2 o’clock in the morning, something’s on my mind
This is the hardest story that I’ve ever told
This is the way you left me,
A Little bit of love, little bit of love
I feel as if I feel as if I’m wastin’
This is the way you left me,
domingo, enero 20, 2008
Me apetecía
Y, como siempre, aquí va la letra por si queréis gritarla.
Dormir

domingo, enero 13, 2008
¿Sevilla no me quiere?

Por fin vuelvo de una gripe espantosa. 39 y medio de fiebre durante tres días, la cabeza a punto de explotar, los huesos doliéndome (oye y ni crecí ni nada), los mocos asfixiándome, la tos ahogándome también... Y mis cuatro últimos días de vacaciones a la mierda (o a la cama), en una convalecencia que, ¿qué es lo único que me ha permitido hacer? Pensar, con lo malo que sabéis que es para mí.
Pero esta vez no voy a volver a la misma historia, no. Os voy a plantear mis conclusiones más lúcidas, logradas a pesar de la fiebre. Y es que, veréis, he hecho un pequeño balance médico. A ver, estuve en Oviedo dos años, durante los cuales me quedé dos veces afónica, cogí una gripe (importada de Sevilla) y tuve mis habituales jaquecas de mudanza (cada vez que me mudo de ciudad el primer mes es horroroso porque, como suelen estar a diferentes alturas las ciudades a las que me traslado, las migrañas se me acentúan hasta que me adapto a las nuevas presiones atmosféricas. Suena raro, pero me pasa).
En Sevilla llevo diez meses. He sufrido dos gastroenteritis víricas, dos gripes (en las tres últimas semanas), una caída que me provocó tendinitis 'pata de ganso', las habituales migrañas de mudanza, varias épocas de afonía y he perdido unos cuatro kilos (que os parecerá poco, pero es que vuelvo a estar por debajo de los 50 y eso no es bueno).
Visto todo, las cuentas no me salen... Vamos, que creo que Sevilla intenta decirme algo y me temo que es que no me quiere... Si ya sabía que la reconociliación con mi ciudad no iba a ser tan fácil, que diez años de querer vivir en otro sitio a toda costa iban a tocar su pobre corazón que, ahora, parece clamar venganza de la más cruel: atacando mi salud.
Porque no me negaréis que tal racha de enfermedades, accidentes y demás (que no pongo las caídas sin daños exagerados, porque total...) no parece casualidad, hay una mano negra detrás...
Pues que sepáis que no me voy a dar por vencida. Que a Dios pongo por testigo que recuperaré toda mi salud, disfrutaré como una enana de mi tierra y recuperaré el peso perdido... Aunque sea lo último que haga.
lunes, enero 07, 2008
Retrospectiva
domingo, enero 06, 2008
Berlín
sábado, enero 05, 2008
Frohes neues Jahr!

Lo que os decía, que me fui a Berlín con un cierto temor porque no conocía a todo el mundo que iba, y allí descubrí que los amigos de mis amigos son encantadores, que los alemanes no son tan siesos como los había imaginado y que me encanta aunar costumbres de despedida y bienvenida del año.
Porque este 31 de diciembre no sólo he seguido las tradiciones españolas para entrar a 2008 con buen pie, también las alemanas, así que, ¿cómo podrían estropearse los próximos doce meses?
Comenzó la noche con una cena de Nochevieja extraña, en un kebab, y continuó (¿cómo se puede comer tanto?) en casa de un amigo de un amigo (ya sabéis, las mejores fiestas). Allí probé el dulce típico de Año Nuevo alemán, que es como un donuts relleno de mermelada de cereza, pero mucho más ligero (y tanto, que pensé que no podría con el primero y acabé comiéndome dos).
Cerca de las doce de la noche todos callamos y nos sentamos para ver un viejo clásico. Supongo que este corto será para ellos como es para nosotros '¡Qué bello es vivir!', sólo que en un tono de risa que, a pesar de saber los diálogos de memoria, no pararon de oírse las carcajadas...
Después de las risas tocó subir a la azotea, nosotros, los españoles, a tomar nuestras doce uvas al son de mis gritos (es lo que tiene no tener canal internacional); los alemanes a tirar cohetes, fuegos artificiales y petardos como si de profesionales falleros se tratasen. Y es que están locos estos germanos, que diría Obelix, porque celebran el Año Nuevo lanzando fuegos artificiales desde sus ventanas, azoteas, calles y patios en un no parar durante al menos 20 minutos, entre abrazo y abrazo y trago de cava, cerveza, whisky, vodka o lo que se tercie. Así que, después de engullir nuestras doce uvas nos unimos a la fraternidad, a los abrazos, las risas y las miradas alucinadas de tanto juego de color en el cielo... Claro que, al no ser profesionales hay sus accidentes, porque a Anthony casi le deja sin cabeza un cohete que no explotó y cayó a la azotea a plomo...
Al bajar toca seguir otra tradición: bleigießen. Se trata de fundir al fuego de una vela una figurita de plomo (en mi caso unas flores) y lanzarla al agua fría. La figura que se forma es un augurio para 2008. En mi caso, el alien extraño que se formó, visto en sombras, que es lo que se hace, supuso, según Al. el avance de que este año visitaré París... Y yo no lo llevé la contraria, oye, que aún no conozco la capital francesa...
A pesar de todo lo que habíamos comido y bebido (soy abstemia pero me harté de agua y zumo je je) aún había ganas de marcha, y nos fuimos a uno de los sitios más cool en los que he estado. Los berlineses, que lo aprovechan todo, han recuperado una zona industrial en decadencia para convertirla en una zona de marcha con las discotecas más in del momento. Con un frío que pelaba nos tuvieron esperando, pero mereció la pena ver a los alemanes botando con ritmos españoles, porque sí, pusieron música de Manu Chao (ya sé que es internacional, pero canta en español), Lucrecia (quién me lo iba a decir) y alguno más que, cómo comprenderéis, no recuerdo.
En fin, que volvimos al hotel embriagados de Berlín, de su marcha y contentos de haber entrado a 2008 con tan buen pie.
Prometo actualizar con más fotos de esa noche, es que hicieron más mis compañeros de viaje y me las tienen que enviar...
miércoles, diciembre 26, 2007
Podría ser Navidad
inuos mensajes cifrados que ahora son entendidos por todos, porque por fin todos miran al cielo para descubrir que son pequeños, pero grandes porque en cada uno de ellos está la posiblidad de cambiar lo que no es del agrado de quienes saben que no están en un valle de lágrimas, sino en un camino serpenteante en el que recoger los gajos de felicidad, mientras la reparten a manos llenas, porque lo que no se comparte no se recibe, porque no hay egoísmo que dé alegría.domingo, diciembre 23, 2007
Queridos Reyes Magos

Esta vez no será manuscrita, será mecanografiada, y no será para pedir las cosas que quiero para mí, sino que voy a intentar agradeceros todas vuestras visitas con mi regalo para vosotros: un deseo para el próximo año. Mi primera intención era personalizar en cada uno, pero me temo que sois ya muchos (soy afortunada de poder leer a tantas personas que escriben tan bien).
jueves, diciembre 20, 2007
Berlín

Y ahí es donde quería llegar. Me había propuesto buscar visitas, lugares dónde comer, beber y divertirme antes de hacer el viaje, pero se acerca la fecha de mi partida (el 29 de diciembre) y como soy un desastre lo más que sé es que hablan alemán allí y que hay que ver la puerta de Branderburgo... Total, que me he dicho, aquí todos mis comentaristas habituales y alguno nuevo son unas gentes viajadas y conocedoras del mundo, así que, seguro, pueden darme alguna indicación de valor para que mi viaje sea aún más especial de lo que está siendo (y eso que aún sigo aquí).
De manera que os pido que si alguno fue a Berlín y me puede decir algo que me ayude a disfrutar aún más de mi estancia, pues eso, que me deje un comentario que yo agradeceré mucho.
¡Dios! ¡Aún no me creo que vaya!
lunes, diciembre 17, 2007
Me gustaría que ya no tuvieran ninguna importancia, que no hubieran aparecido en mi mente desvelando mis noches en preguntas sin respuesta, círculos viciosos, divagaciones sobre qué te movió, cuando seguramente ni siquiera tú sabes qué te movió, porque realmente te quedaste quieto.
Y los otros, el resto de porqués se rebelan y saltan a la palestra cuando aparecen los nuevos que te rodean. Y ya no puedo dormir, porque se apretujan lágrimas, risas, recuerdos incompletos porque preferí olvidar, personas que vinieron y fueron, las que quedaron sin estar, las que están sin quedarse cerca; situaciones repetidas una y mil veces para intentar borrar la verdadera, razones que no aparecerán nunca porque, seguramente, no hay motivos que entender, solo hechos pasados que valdría más olvidar, como debería olvidar tu presencia, o ¿debería decir ausencia?
sábado, diciembre 15, 2007
Mis ojos no te miran porque yo no miro al suelo
Para los que queráis corearla:
No,
No mires a tu alrededor
Ni busques en tu corazón
Excusas baratas, tú
No tienes perdón
No trates de recuperar
Historias que me hagan llorar
Mis lágrimas son de hielo
Ya no miro atrás
Ahora
Mi cabeza bien alta va
Mis pies sólo quieren caminar
Mi cuerpo me pide guerra
La pienso encontrar
Ahora no me quiero rendir
Tus ojos no me hacen sentir
La puerta la tengo abierta
Y voy a salir
Miénteme o engáñame
Porque mi vida sólo cambia
Si me cambias los recuerdos
ahora lárgate, despídete
Porque mis sueños te han borrado
tú lo sientes, lo presiento
Y piérdete, olvídame
Es que mis ojos no te miran
Porque yo no miro al suelo
Esfúmate: tu nombre se borró
Escápate: no tienes solución
Sí, ahora tengo yo el control
Se te acabó la diversión
Perdiste tu tiempo, ya
Me siento mejor
Recoge tu desilusión,
Tus trapos y tu falsa moral
La suerte cambió de dueño
Llegó tu final
Miénteme o engáñame
Porque mi vida sólo cambia
Si me cambias los recuerdos
ahora lárgate, despídete
Porque mis sueños te han borrado
Y tú lo sientes, lo presiento
Y piérdete, olvídame
Es que mis ojos no te miran
Porque yo no miro al suelo
Esfúmate: tu nombre se borró
Escápate: no tienes solución
La verdad es que nunca he sido mucho de Marta Sánchez (sí de Alaska), pero es que esta canción no sólo tiene esa frase, tiene otras muchas, no sé si por el momento que vivo o porque todas nos encontramos situaciones así a lo largo de nuestra vida. En cualquier caso, espero que la disfrutéis tanto como yo.
La esperanza es lo último que se pierde. La esperanza es verde. No, es naranja, roja, amarilla, lila, rotunda, multicolor porque puede inundarlo todo, iluminarlo todo, secar las lágrimas, levantar los ánimos, provocar sonrisas, recobrar miradas, alzar mundos, acabar palabras inacabadas.
Da igual lo profundo que sea el agujero, la poca luz que se vea al final del túnel, en el corazón siempre queda el minúsculo resquicio que se llama esperanza, raíz imposible de arrancar que da fuerzas en la flaqueza y recuerda que la vida está para vivirla y hay que continuar porque siempre podrá venir algo peor, pero también algo mejor que devuelva a nuestros días el brillo de cualquier tiempo pasado que ahora nos parece mejor, pero que, en su momento, pudo ser tan gris como cualquier foto envejecida por el paso del tiempo al estar olvidada en algún rincón oscuro en el que castigamos los malos sabores que pretendemos erradicar de nuestros recuerdos.
No hay pena sin esperanza porque hay que sobrevivir, pero también porque está en nosotros la capacidad absoluta de reponernos y saber vivir los malos tragos y llegar a convertirlos en buenos o, al menos, transformarlos con el color de la esperanza para alcanzar unas metas mucho más halagüeñas, como es la felicidad que todos buscamos.
Y porque la felicidad está en las pequeñas cosas, la esperanza no necesita más que ese minúsculo espacio para germinar y crecer, poco a poco, desde el corazón hasta extenderse por todo el cuerpo y atacar el alma que se siente decaer. Cuando llega al espíritu es ya imposible desprenderse de ella. Deja de ser esperanza para ser realidad, porque vivimos lo que nos hizo mirar más allá de lo que provocó la despesperanza o la tristeza, miramos a la luz que creíamos perdida.
Suntzu me pidió que escribiera de la esperanza, pero más que escribirla puedo sentirla, porque siempre la he tenido, porque siempre me he apoyado en ella.
Cosas por hacer

lunes, diciembre 10, 2007
Cadáver exquisito
"De todas formas" pensó, "tampoco es para tanto".Mira tú por dónde, en una vuelta de tuerca inesperada el asqueroso brebaje había hecho el trabajo sucio por él. Pero antes de lo previsto.No había tenido tiempo de rematar su plan.Una sonrisa burlona asomó a sus labios. "La pesada de S. y sus planes de boda. Hay cada loca suelta por ahí...". Ahora estaba libre de nuevo. Libre...y a la caza de una nueva presa.
Ahora añado mi aportación, sólo incluyo el último párrafo de lo que he escrito, el resto lo colgaré cuando continúe quién sea:

Pero Sir Robert no quiso seguir pensando en kefir ni en bodas, sino que salió rápidamente de la habitación en la que reposaba el cadáver y dirigió sus pasos hacia la casa del Principal, donde la hija de este mandamás sin escrúpulos le esperaba ilusionada como una colegiala y pensando que se encontraba enamorada de un gran astronauta que le llevaría a su luna particular.
viernes, diciembre 07, 2007
Maravillosa criatura
Y aquí va la letra:
Molti mari e fiumi
attraverserò,
dentro la tua terra
mi ritroverai.
Turbini e tempeste
io cavalcherò ,
volerò tra i fulmini
per averti.
Meravigliosa creatura,
sei sola al mondo,
meravigliosa paura
di averti accanto,
occhi di sole
bruciano in mezzo al cuore
amo la vita meravigliosa.
Luce dei miei occhi,
brilla su di me,
voglio mille lune
per accarezzarti.
Pendo dai tuoi sogni,
veglio su di te.
Non svegliarti, non svegliarti ancora.
Meravigliosa creatura,
sei sola al mondo,
meravigliosa paura
di averti accanto.
Occhi di sole,
mi tremano le parole,
amo la vita meravigliosa.
Meravigliosa creatura,
un bacio lento,
meravigliosa paura
di averti accanto.
All’improvviso
tu scendi nel paradiso.
muoio d'amore meraviglioso
jueves, diciembre 06, 2007
Espejismos
martes, diciembre 04, 2007

lunes, diciembre 03, 2007
Gracias Sagutxo
Así que, muchas gracias Sagutxo, por haber embellecido mi pequeño hogar internauta y por aguantar, encima, mis exigencias. Ahora sólo queda seguir llenando de palabras la claridad que ahora tiene este blog.
Y a los demás, ¡que lo disfrutéis tanto como yo!
domingo, diciembre 02, 2007
Añoranzas
Rien de rien
Non!
Rien de rien...
Non !
Je ne regrette rien
Ni le bien
Qu’on m’a fait,
Ni le mal,
Tout ça m’est bien égal!
Non!
Rien de rien...
Non !
C’est payé,
Balayé,
Oublié,
Je me fous du passé !
Avec me souvenirs
J’ai allumé le feu,
Mes chagrins, mes plaisirs,
Je n’ai plus besoin d’eux !
Balayé les amours,
Avec leurs trémolos,
Balayés pour toujours
Je repars à zéro...
Non!
Rien de rien...
Non !
Je ne regrette rien
Ni le bien
Qu’on m’a fait,
Ni le mal,
Tout ça m’est bien égal !
Non!
Rien de rien...
Non !
Je ne regrette rien
Car ma vie,
Car mes joies,
Aujourd’hui,
Ça commence avec toi !
Simplemente me apetecía...
sábado, diciembre 01, 2007
Costumbres
La nueva Dorothy

Y me gustó esa idea. De hecho, nada más me las ponga pienso chocar mis talones, porque, con suerte, caigo en el camino de baldosas amarillas y puedo pedirle al mago de Oz mis deseos. O me puede llevar a mi hogar, que como ahora mismo no tengo muy claro donde está, sería una gran ayuda.
